El hijo del judío a fraile se ha metido.
Casa de Dios, casa de tos.
Buen amigo y compañero es el que no nos pide dinero.
Un viejo amigo es una eterna novedad
A brutos da el juego.
A la puta y al barbero, nadie los quiere viejos.
A siervos y a reyes, da Dios unas mismas leyes.
Joven que nada duerme y viejo que siempre duerme, cercana tienen la muerte.
Amigos que no dan y vecinos que no prestan, quedar mal poco cuesta.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
Todos estamos hechos del mismo barro, pero no del mismo molde.
Idas sin vuelta, el hombre a la horca, el pan de pastores y los potros a la feria.
Zapateros; los lunes borrachos y los demás días embusteros.
Mi casa y mi hogar, cien doblas val.
Buenas cuentas, conservan amistades.
El hijo prodigo, siempre vuelve a casa.
Yo duro y vos duro, ¿quién llevará lo maduro?.
En martes, y tu hijo cases, y tu cerdo mates.
En el molino hacen falta dos piedras, en la amistad dos corazones
Amigo, no de mí, sino de lo mío, lléveselo el río.
Ni amigo reconciliado, ni café recalentado.
Entre suegra y cuñado, sale el nieto abogado.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
Quien casa por amores, malos días, buenas noches.
El que acaba primero, le ayuda a su compañero.
De buena madre buen hijo, y de buena pipa buen vino.
Hablando nos entendemos.
El cordero manso mama a su madre y a cualquiera; el bravo ni a la suya ni a la ajena.
Hijas, el que pleitea no logra canas ni quijadas sanas.
A quien no ama a sus parientes, deberían romperle los dientes.
Con un fraile no puede nadie, con dos, ni Dios, con una comunidad, ni la Santísima Trinidad.
Amigo bueno, solo Dios del cielo.
Amistad entre desiguales, uno es señor y el otro el servidor.
Sabios conocí; sabios para los otros y necios para mí.
De Gumiel, ni ella ni él; y si es de Izán, ni aún el pan.
Cuentas claras conservan amistades.
Cuida bien a tu amigo y no menosprecies a tu enemigo.
El que toma parientes más honrados que sí, señores toma a quien servir.
Dios ayuda, a los que se ayudan.
Al amigo y al caballo no apretallo.
Vivos y muertos, todos al "huerto".
Hombre canoso, hombre hermoso.
Casa de tierra, caballo de hierba, amigo de verba, todo es mierda.
Zanahoria y nabo, buenos casados.
Tres ces matan a los viejos: caída, cámaras y casamiento.
Buenos son barbos cuando no hay truchas a mano.
En la necesidad se conoce la amistad.
Amistades conserva la pared medianera.
Hijo ajeno, candela en el seno.
Viudas, casadas y doncellas, buenas son todas ellas.