Por San Eugenio, castañas al fuego.
Yo me atraco de jamón, y el envidioso sufre la indigestión.
Dios da nueces a quien no sabe cascarlas.
De pastores, pastoradas y si te embobas alguna pedrada.
Quien con muchachos se acuesta, cagado amanece.
Las migas de pan a las dos vueltas ya están, las del pastor cuando más vueltas mejor.
Injurias olvidadas, injurias remediadas,.
Camino robado, al otro día, sin gente.
Por los reyes lo conocen los bueyes.
Que tu corazón se enderece: aquí nadie vivirá para siempre.
Las huellas de las personas que caminaron juntas nunca se borran.
Que dulce queda la mano al que da.
Uno hizo la calza, y otro se la calza.
Por sus hechos los conoceréis.
En casa del ladrón te roban hasta la respiración.
El que rompe viejo, paga nuevo.
Al amigo cuando lo pruebas, a veces chasco te llevas.
Teta que mano no cubre, no es teta, sino ubre.
Hambre y frío entregan al hombre a su enemigo.
Aseada aunque sea jorobada.
Dar en el clavo.
Cada uno se rasca donde le pica.
Difama, que algo queda.
Por San Martino, mata el pobre su cochino.
Antes doblar que quebrar.
Dijo el escarabajo a sus hijos: venid acá mis flores.
Estrenar casas y domar potros, otros.
La mujer y la vaca, con día para casa.
Hoy robas un huevo, mañana robas un buey.
Muerto, ¿quieres misa?.
Todos los hijos de puta tienen suerte.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
Los burros se buscan para rascarse.
Obrada de San Andrés, ni la prestes ni la des.
A ese andar, llévalos mi baca.
Arrimar uno el ascua a su sardina.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
Alternativa: Mezcladas andan las cosas: junto a las ortigas nacen las rosas.
Agua coge con harnero, quien se cree de ligero.
Más son los amenazados que los acuchillados.
En habiendo vino, aceite y manteca de cerdo, media botica tenemos.
Ni fíes mujer a fraile, ni barajes con alcalde.
De joven maromero y de viejo payaso.
De las aves, la perdiz, y de las mujeres Beatriz.
El borriquito delante, para que no se espante.
Quémese la casa sin que se vea el humo.
De buena semilla, buena cosecha.
Pobre pero honrado.
El muy sano, de la primera se va al camposanto.
Hay tres cosas que no se olvidan: el primer amor, el primer dinero ganadado y el pueblo dondo uno nació.