Quien no enseña a su hijo un arte útil, le enseña a robar.
Si quieres conocer a un hombre, no le mires; óyele.
En boca cerrada no entran moscas.
A gran chatera, gran pechera.
Llevando cada camino un grano, abastece la hormiga su granero para todo el año.
Palabra dicha, no tiene vuelta.
A la hija muda, su madre la entiende.
No te deseo suerte porque esto no es lotería, el que sabe sabe y el que no, que Dios lo bendiga.
Jamón empezado, pronto mediado.
Por los Santos, la nieve en los campos.
No entres de golpe en casa ajena: llama a la puerta y espera.
Buen queso y vino espeso, y con éste que sea largo el beso.
Nadie va al abogado que venga desconsolado.
Vieja gallina, hace un caldo cosa fina.
No alabes ni desalabes hasta siete Navidades.
En el corro mucha fiesta y en el refectorio feria texta.
Aún no eres bienaventurado si del pueblo no eres burlado.
Pocos llevan al santo y muchos lo arrastran.
Pobre, feo y trillador; pide que te ayude Dios.
Vida del campo, o para tonto, o para Santo.
Sí, sí y no, no, como Cristo nos enseñó.
Quien ya muerto el burro pienso le echó, tarde acordó.
Nadie come mejor que el que se procura la comida con sus propias manos
Cuando la gana de joder aprieta, ni el culo de los muertos se respeta.
A los ojos que aman no les avergüenza mirar
A tu tierra grillo aunque sea con una pata.
Bendito y alabado; que amanezco vestido y calzado.
El que canta, sus males espanta.
Las vírgenes pasan muchas Navidades, pero ninguna noche buena.
El buey tira del arado, más no de su agrado.
La cabra siempre tira al monte.
No busques pan en la cama del can.
Dios habla una lengua extranjera.
A rico no llegarás, pero de tacaño te pasarás.
Con dinero en bolsillo, buen jamón y cochinillo.
Cuando en invierno vieres tronar, vende los bueyes y échalo en pan.
Pretextos quiere la muerte para llevarse al enfermo.
Vino y mujeres, dan más pesares que placeres.
Para un viaje corto, cualquier borriquito es bueno.
Hay que estar afuera, para ver lo de adentro.
No hacen viejos los años, sino otros daños.
A la suegra hay que sufrirla, como a la muela picada.
Palabras señaladas no quieren testigos.
Para sabio Salomón.
Ofrecer y no dar, es deber y no pagar.
Bien me quiere mi suegra, si de mi mal no se alegra.
De broma en broma, la verdad se asoma.
Se alegraron con tu nacimiento, tú llorabas; vive de manera que puedas jusgarte realizado en el momento de tu muerte, pra ver llorar a los otros.
El relajo es dulce después del trabajo.
Antes de contar, escribe, y antes de firmar, recibe.