Si prestas a un compañero, pierdes amigo y dinero.
La remilgada de Jurquillo, que lavaba los huevos para freírlos.
Las letras con sangre entran.
En luengo camino y en cama angosta se conoce a los amigos.
La mejor bendición mejor para que haya una buena cosecha es una calabaza lleno de sudor.
Los favores de familia, no se pagan en toda la vida.
Las flores son para los muertos.
Ruego a Dios, si te casares, que llorando te descasen.
Todos obedecen con gusto cuando el que manda es justo.
A la larga, todo se arregla.
Quien quisiere mentir, atestigüe con muertos.
Buena fama es buena cama.
Pájaro y flor, en abril buscan su amor.
De cien hombres, uno; de mil mujeres, ninguna.
El amor hace pasar el tiempo; el tiempo hace pasar el amor.
Uno levanta la caza y otro la mata.
El que de joven se come la gallina, de viejo echa las plumas.
Presto se va el cordero como el carnero.
Al hambre de siete días, no hay pan duro.
A la iglesia por devoción, y a la guerra por necesidad.
El gato de Mariramos halaga con la cola y araña con las manos.
Con tontos, ni a coger hongos.
El bien que hicimos en la víspera es el que nos trae la felicidad por la mañana...
Al medico, al confesor y al letrado, hablarle claro.
Madre pía, daña cría.
Ese es carne de presidio.
Para curar el mordisco, babitas del mismo "pizco".
Que en el año nuevo lleves la mano derecha extendida siempre para ofrecer amistad, nunca para pedir.
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
Hace un frío que se hielan las palabras.
Aguardiente, en tienda; y vino en taberna.
Cuando la borrica quiere correr, ni el borrico la puede detener.
Al que no ocupa de su negocio, nunca le confiaré el mío.
Mal haya la espina que de suyo no aguija.
La carne está pronta y el cuchillo no corta.
El tiempo de Dios es perfecto.
Quien anda con lobos a aullar aprende.
Como canta el abad, así responde el sacristán.
Llevando y trayendo se pasa el tiempo.
Hasta el final nadie es dichoso.
El amo imprudente hace al mozo negligente.
Con lo que Sancho sana, Domingo adolece.
Llámame gorrión y échame trigo.
Duro como teletubbie en alfombra de velcro.
Los dolores irreparables harían el papel más ridículo si se dejaran consolar.
Alta y esbelta me haga Dios, que rubia y morena ya me haré yo.
Piénsate mucho a quien escoger como amigo, pero piénsalo aún más cuando decidas cambiarlo.
Es más corto que las mangas de un chaleco.
Con quien no tiene más Dios que su plato, poco trato.
Yantar tarde y cenar cedo, sacan la merienda de en medio.