Cuernos que no ves, corazón que no siente.
Alta cama y poca ropa, es señal de gente loca.
Compra lo que no te hace falta y no tendrás lo que te haga falta.
Al perro muerto, échale del huerto.
A barba muerta, obligación cubierta.
Cuando fueres a la venta, la ventera sea tu parienta.
Hijas, el que pleitea no logra canas ni quijadas sanas.
Idos y muertos es lo mesmo.
Gato con guantes, no caza, pero amenaza.
Casa sin fuego, cuerpo sin alma.
De desgraciados está el mundo lleno.
Ni hagas cohecho ni pierdas derecho.
Donde veas a todos cojear, debes a lo menos renquear.
En la duda, ten la lengua muda.
Ambicioso subido, pronto caído.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
Pan casero, de ese quiero.
Qué bueno es comerse el grano sin tener que trillar la paja.
El queso pesado, y el pan liviano.
Quien tiene diarrea se pega con la puerta.
El rico no pierde sino el alma, y las hijas de los pobres.
Si vas a morir, muere llenito.
El que sigue la caza, ése la mata.
Refregadas, duelen más las llagas.
El gato que se quema con la leche, cuando ve la vaca llora.
Vieja gallina, hace un caldo cosa fina.
¡La carne da carne y el vino da sangre!
Buen corazón quebranta mala ventura.
Amor y temor, del carro humano son el temor y el aguijón.
Compra de quien heredó, y nunca al que lo sudó.
En septiembre cosecha y no siembres.
Honra sin provecho la digo pecho.
Un abismo llama a otro y un pecado a otro pecado.
Mucho dinero, época virtude; poco dinero, mucha salud.
El ocio no quede impune; quien no trabaje, que ayune.
Matar dos pájaros de un tiro.
En dinero o en querer, mejor que mañana ayer.
Para uno que madruga otro que no duerme.
Si prestas, o pierdes el dinero o ganas un enemigo.
Ajo, cebolla, y limón, y déjate de inyección.
Esperando marido caballero, lléganle las tetas al braguero.
Justo peca en arca abierta.
Este si que se llevo el santo y hasta las limosnas.
Estás entre la espada y la pared.
El humo al suelo, agua en el cielo.
A gran chatera, gran pechera.
A quien duerme, duérmele la hacienda.
Cierre la boca que se le entra una mosca.
A la mesa, de los primeros; al trabajo, de los postreros.
Sábalo de mayo, calenturas para todo el año.