Burro harón, hacia el pesebre es trotón.
Aceitunas y pan, y queso eso tiene la corte en peso.
Cuando en el cielo oscuro hay ventanas, de llover no hay ganas.
Reniego del amigo que cubre con las alas y muerde con el pico.
Tanto va el cantaro al agua, que al fin se rompe.
A la mujer, búscala fina y limpia, que gorda y sucia ya se hará.
Mal se hospeda quien llega tarde a la venta.
No paga los platos rotos, pero arma los alborotos.
A quien ganando no guarda, media albarca; y a quien ni ganar espera, abarca entera.
El que tiene las lagrimas hondas, que empiece llorar temprano.
Yantar aquí es un encanto, si tomas "duelos y quebrantos".
No por mucho pan, es peor el año.
Buenas judías la Mancha las cría.
Mal haya la pájara que en su nido caga.
Oveja duenda, mama a su madre y a la ajena.
Caballo mosquiao, primero muerto que cansao.
Siempre que lo desea, la mujer llora y el perro mea.
No hay que arrear ganado flaco.
Camaron que se duerme se lo lleva la corriente.
Tiene una mala salud de hierro.
Revuelto el trigo con la cebada, no vale nada.
En verano, tabernera, y en invierno panadera.
Una vez que el convidado ha comido, ponlo pronto en el camino.
Mal se saca agua de la piedra.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
Mal me huele, quien mucho huele.
Este afán renovador, cambia malo por peor.
Ropa que mucho se cepilla, pronto raidilla.
Dos gorriones en una espiga hacen mala miga.
Atáscate, que hay lodo.
San Julián, guarda vino y guarda pan.
No busques de qué murió quien carne asada cenó.
Todos los mejores dulces llevan su pizca de sal.
Ni el prometer empobrece, ni el dar enriquece.
El que juega por necesidad pierde por obligación.
Al pie del monte, se ahúma el capote.
Nadie diga: de esta agua no bebere.
Ojo al parche.
Lo bueno aborrece y lo malo apetece.
Detrás de la leche nada eches.
Debajo de una mala capa, puede haber un buen bebedor.
Más doblado que carpa de camión.
Cebo haya en el palomar que las palomas no faltaran.
El poco seso canta en la mesa y silba en el lecho.
Esta lloviendo sobremojado
Pa' todo hay fetiche.
La mujer buena, de la casa vacía hace llena.
Donde lloran esta el muerto.
El más cruel fastidio, no vale un suicidio.
Ya que se quema la casa, calentémonos en ella.