Está mal pelado el chancho.
Fraile, manceba y criado son enemigos pagados.
Río, señor, horno, mulo ni molino, no lo tengas por vecino.
Tres mujeres y un ganso hacen mercado.
Fraile limosnero, pájaro de mal agüero.
Sal derramada, quimera armada.
Freídle un huevo, que dos merece.
Año bisiesto, echan en ganados el resto.
Can de buena raza, si no caza hoy, mañana caza.
Bragueta abierta pájaro muerto.
A quien mucho se apresura, más el trabajo le dura.
Al sudado, el agua fría a un lado.
Pájaros de otoño, gordos como tordos.
Indio que quiere ser criollo, al hoyo.
Allá va la lengua do duele la muela.
Buen hondero el que mete dos piedras por un mismo agujero.
El que a las once no ha “bebío”, viene el Diablo y le dice: “Esto es mío.”.
Por la panza empieza la danza.
Vicio por natura, hasta la muerte dura.
Matanga dijo la changa.
Taberna sin gente, poco vende.
El que da pan a perro ajeno, pierde el pan, pierde el perro.
Ir de mal en peor, no hay cosa peor.
De lo que come el grillo, poquillo.
Si quieres tener la tusa, persigue bien la merusa.
Con paciencia y con saliva el elefante se la metió a la hormiga.
A la larga, lo más dulce amarga.
Gallina ponedora y mujer silenciosa, valen cualquier cosa.
Mal haya carbón de haya.
¡Qué cosa linda sería hurtar, si fuera por los cintos que colgaran!
Ni mesa sin vino, ni sermón sin agustino.
Entre reventar o peer, ¿qué duda puede haber?.
Hombre de voz hueca, sesera vacía o seca.
Andar probando como cuchillo de melonero.
Buen cazador, mal labrador.
Septiembre frutero, alegre, festero.
Alábate cesto, que venderte quiero.
Más labra el dueño mirando que diez yuntas arando.
El comedido sale jodido.
Mas pesado que un biberón de mondongo.
Tirado el pedo, buena gana es apretar el culo.
Dinero que prestaste, enemigo que te echaste.
Mucho tilín tilín y nada de paleta.
Esto esta hecho nomás a que aguante entrega.
De el comer y el rascar, el trabajo es comenzar.
En gran aprieto, espera más del vecino que del nieto.
si bebes el agua, sigue la costumbre.
El gallo desde que es chico, busca el grano con el pico.
La ocasión cuando es propicia, tonto es quien la desperdicia.
Cortesía de palabra, o conquista o empalaga.