A beber me atrevo, porque a nadie debo y de lo mío bebo.
La mucha tristeza es muerte lenta.
El dinero es igual al estiércol, solo sirve para estar esparcido.
Habiendo días enteros, no hay porqué coger medios.
La cabeza blanca y el seso por venir.
El cielo castiga, el cielo reprende, pero el cielo no hace nada de esto cuando la gente está comiendo.
Que si fue, que si vino, que si calabaza, que si pepino.
La vaca, cuanto más se ordeña, más larga tiene la teta.
Cada cosa a su tiempo, los nabos en Adviento y las cerezas en habiendo.
Quien siembra, siega.
Muchos se ufanan, pero pocos se afanan.
No hay gallina ponedora, que ponga un huevo cada hora.
Esclava te doy y no mujer, trátala como burro y déjala sin comer.
Más vale media mierda que mierda entera.
Si no tienes dinero, pon el culo por candelero.
Vengas enhorabuena si traes la cena.
Hablar por la boca del ganso.
Donde no hay ganancia, cerca está la pérdida.
Donde hablen, habla; donde ladren, ladra.
La gotera dando y dando, la piedra va perforando.
Andaluz con dinero y gallego con mando, y estoy temblando.
Quien quiere y no puede, gran mal tiene.
Pan de hoy, carne de ayer y vino de antaño y vivirás sano.
Mal se conciertan dos pobres en una puerta.
Si la envidia fuera tiña, cuántos tiñosos habría.
Mano blanca y gordezuela, puesta sobre el corazón, aumenta la palpitación.
Quien con pícaros se amaña, es de la misma calaña.
Marzo en lluvias, buen año de alubias.
Por falta de un amén, que no se pierda un alma.
Muerte y venta deshace renta.
¿Qué necesidad hay de dar los cuartos al pregonero?.
Hay más días que sandías.
¡Qué Dios se lo pague!, y yo me lo trague.
Quien poda en Mayo y alza en Agosto, ni coge pan ni mosto.
El mochuelo le dijo al gorrión, que tenía un cabezón.
Nadie quiere la salud más que el paso.
En Agosto, prepara la tinaja para el mosto.
Manos besa el hombre, que querría ver cortadas.
Con pan, vino y carne de cochino, se pasa bien el mal camino.
Si te cansas de un amigo, préstale dinero.
A mocedad viciosa, vejez penosa.
Ni arroz pasado, ni guiso ahumado.
Entre lo salado y lo soso está el punto sabroso.
La madre no comió carne; el padre no bebió vino; y salió sietemesino.
Faltriquera abierta, el dinero se vuela.
Casar, casar: bueno es de mentar y malo de llevar.
A río crecido, sentarse en la orilla.
Para fastidiar al patrón, no como lentejas.
En el modo de escupir se conoce el que es baboso.
Échele leche al sapo, antes que él se la eche.