Amigo serás, pero a comer a tu casa.
Cuando está gordo el cordero, lo llevan al matadero.
Traducción: En el mes de los muertos -noviembre-, mata tus cerdos.
El que apurado vive, apurado muere.
Comprar al pobre, vender al rico.
Zapatazo que le duela, a quien sin llamar se cuela.
Quien para mear tiene prisa, acaba de mear en la camisa.
Dos veces olla al día, el caldo amargaría.
A confite de monja pan de azúcar.
Vino y pan andar te harán.
Al miedo plata; y al amor cariño.
Eso es harina de otro costal.
Bolsillo vacío, trapo le digo.
De cielos abajo, cada uno come de su trabajo.
El mal comido no piensa.
Con pañuelo de seda vas a la arada, señal de tener mucho o no tener nada.
Gasta más el pobre en hilo, que el rico en tela.
La esperanza es un buen desayuno; pero una mala cena.
El bebedor fino, a sorbitos bebe el vino.
Al triste, el puñado de trigo se le vuelve alpiste.
El cariño alimenta tanto como el odio consume
Cenó carnero y amaneció muerto.
Por lo que uno tira, otro suspira.
Mucho pan y poco queso, es de hombre de seso.
Salud sin trabajo, campana sin badajo.
Quien a otro ha de matar, antes ha de madrugar.
Después de vendimiar siempre sobran cestos.
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
Lo que para uno es alimento, para otro es veneno.
Cuando el viejo no puede beber, la fosa le pueden hacer.
Más vale un "toma" que dos "te daré".
Pasada la riña fiera, queda sangre en la gallera.
El que da sin que otros den, es vanidad; el que quiere que los otros den sin él dar nada, es avaricia; el que da y desea que los otros den también, es caridad; el que no quiere dar ni que se le de, es dureza.
Cenas, y penas, y Madalenas, y soles, matan a los hombres.
Huyes de la mortaja y te abrazas del difunto.
Del monte sale, con que se arde.
Vaca ladrona no olvida el portillo.
Vamos arando dijo la mosca sentada arriba de los cachos del buey.
Ladra de noche para economizar perro.
De mi maíz ni un grano.
El que se apura, poco dura.
pajero como tenedor de oveja.
Bueno es el amigo, querido el pariente, pero pobre tu bolsillo si dentro no hay nada.
Uno caza la liebre en el prado, y otro la caza en el plato.
Hinca el pico, igual el feo que el guapo, y el pobre que el rico.
El que se levanta tarde, ni oye misa ni come carne.
Rostro de horno, piernas de río y tetas de frío.
La mano perezosa, pobre es.
Ata bien y siega bajo, aunque te cueste trabajo.
El buen alimento cría entendimiento.