Galgo que muchas liebres levanta, ninguna mata.
Con mucho porfiar, se pierde la verdad.
Quien miente, pronto se arrepiente.
Trabaja, Perico, que quien nació pa ser pobre, ni el rey le hace rico.
Bien reza, pero mal ofrece.
Madre no hay más que una.
Detenerse después de probar un poco algo.
Para el pobre, hasta su noche de bodas es corta.
Llave que en muchas manos anda, nada guarda.
Donde no hay ventura, poco sirve la cordura.
Quien tiene miedo tiene desgracia.
Se coge antes a un cojo, que a un mentiroso.
Las deudas son las mayores enemigas de la prosperidad.
El agua fluye, las piedras se mantienen.
Es mejor que una piedra en el ojo y una mordida de puerco en la cara.
Van al mismo mazo.
El fraile predicaba que no debía hurtar y él tenía en el cepillo el ánsar.
Quien halla a tiempo la sisa, no se queda sin camisa.
A la mesa y a la cama, solo se llama una vez.
La que de treinta no sacó novio, tenga el humor del demonio.
Cada cual sabe donde le aprieta el zapato.
Cuidado, que el diablo es puerco.
Todo hombre tiene su manía.
Castígame mi madre, y yo trómposelas.
A la par es negar y tarde dar.
Hacer enseña a hacer.
Amor y muerte, nada más fuerte.
De casta le viene al galgo.
Ni compres de ladrón, ni hagas lumbre de carbón.
En mediado Noviembre, si no has sembrado, no siembres.
Recibir mal por bien, todos los días se ve.
En el pedir no hay engaño.
Más que la mujer hermosa vale la hacendosa.
El juego y la muerte, en no distinguir categorías se parecen.
Esto vale lo que un ojo de la cara.
Hebra larga, costurera corta.
Ya que uno dé campanada, que suene y que sea sonada.
Quien siembra si llueve, el día pierde.
Lo que mece la cuna, hasta la muerte dura.
Buena madera, buen oficial espera.
Los caballos como las mujeres en manos de "tarugos" se echan a perder.
La variedad place a la voluntad.
No hay cosa más pesada que una deuda recordada.
El buen nabo, por Santiago tiene cabo.
Desnudo naci, desnudo me hallo; ni pierdo ni gano.
Temporal de noche, mucho ruido y pocas nueces
Gato llorón no pesca ratón.
Rábanos y queso tienen la corte en peso.
Al buen sordo, pedo gordo.
Cuenta por bienes los males que no tienes.