El luto de la abuela, corre que vuela, y el del abuelo, lo que dura el duelo.
Cada cual cuenta de la feria como le va en ella.
Mujer casada, casa quiere.
Un tonto tiene que ser vanidoso para ser suficientemente tonto.
Quien dineros ha de cobrar muchas vueltas ha de dar.
Nadie está contento con su suerte.
Condición de buen amigo, condición de buen vino.
En los tiempos cuaresmales, los ponientes, vendavales.
A golpe de mar, pecho sereno.
Variante: A caballo regalado, no se le mira el diente.
¡Qué tan malo será trabajar, cuando le pagan a uno por hacerlo!.
Cuando Dios no quiere aliviar los males, ni sirven sangrías ni flores cordiales.
Agua, Dios, el vino en bota y las mujeres en pelota.
El Sil lleva el agua y el Miño la fama.
Puta y chata, con lo segundo basta.
A este le dicen Zapata... si no la gana la empata.
Se ve la paja en el ojo ajeno y no se ve la viga en el propio.
Una hora duerme el gallo, dos el caballo, tres el santo, cuatro el que no es tanto, cinco el capuchino, seis el peregrino, siete el caminante, ocho el estudiante, nueve el caballero, diez el pordiosero, once el muchacho y doce el borracho.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
Al acebuche no hay quien le luche.
Burro empinado, por hombres es contado.
Si el caballo no sube, el burro mucho menos.
Cabello luengo y corto el seso.
Averiguelo, Vargas.
Ni hermosa que mate, ni fea que espante.
El vino alegra el ojo, limpia el diente y sana el vientre.
El que tiene ovejas, tiene pellejas.
Al pan, pan. Al vino, vino.
Trato es trato.
En Marzo tira el pastor el zarzo.
La vergüenza una vez perdida, se perdió para toda la vida.
Al dedo malo, todo se le pega.
Bien reza, quien en servir a Dios piensa.
Gracias pierde quien promete y se detiene.
Malo es esperar bien de muerte ajena.
Pulgas tiene la viuda, busque quien se las sacuda.
Me casé con un viejo por la moneda, la moneda se acaba, el viejo queda.
Los amantes de Teruel, tonta ella y tonto él.
Por San Justo y Pastor, entran las nueces en sabor, y las mozas en amor.
El que quiere hacer algo busca un miedo; el que no quiere hacer nada busca una excusa.
El que a su hijo consiente va engordando una serpiente.
Más vale color en la cara que dolor en el corazón.
Oír campanas y no saber dónde.
La ley del embudo, para mí lo ancho y para ti lo agudo.
A ama gruñona, criada rezongona.
Sin sal, todo sabe mal.
Cabeza grande, talento chico.
El orgullo y la pobreza están hechos de una pieza.
Quien sabe esperar, sabe lograr.
Las sueños, sueños son.