A caballo ajeno, espuelas propias.
Siempre que puedas, mantente cerca de los que tienen buena suerte.
El perro, mi amigo; la mujer mi enemigo; el hijo, mi señor.
Al potro y al niño, con cariño.
Hormigas en ringlera, o temporal o sequera.
Maldición, y pulgón, y potra, y sabañón, en tal compañón.
Al mal caballo, espuela; a la mala mujer, palo que le duela.
El amor es de las jóvenes y el chismorreo de las viejas
Es tan buey el buey, que hasta la yunta lame.
Hijos crecidos, trabajos llovidos. Hijos casados, trabajos doblados.
En gustos y colores, no discuten los doctores.
No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.
El que da dinero manda y el que no de pendejo anda.
Con bondad se adquiere autoridad.
Firmar sin leer, solo un necio lo puede hacer.
Saber si pisa culebra o si pisa bejuco.
Mala señal es para la moza cuando la llaman señora.
A beber me atrevo, porque a nadie debo y de lo mío bebo.
Pasar amargura por ganar hermosura.
Acertar, errando, sucede de vez en cuando.
No le escribas a tu mejor amigo, lo que puede saber tu peor enemigo.
Canas y dientes, son accidentes; arrastrar los pies, eso sí es vejez.
A buenas ganas, huelgan las salsas.
Gastar poco y comer bien, no puede ser.
Antes doblar que quebrar.
Hijo mío, no te olvides de mi ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos; Porque largura de días y años de vida Y paz te aumentarán. Proverbios 3:1-2
Gran tocado y chico recado.
Nunca falta un pelo en la sopa.
Antes me muero que prestar dinero.
Enfermedad a plazo fijo, señal es de nuevo hijo.
Obrita que en sábado viene, puntadita de a palmo y salto de liebre.
Un amigo es un peso en el bolsillo.
Bendita la casa que a viejos sabe.
Más caro es lo dado que lo comprado.
Aguardiente, en tienda; y vino en taberna.
Mala señal de amor, huir y volver la cara.
Hay burros que su bien no conocen, y cuando les rascan dan coces.
Zapatero a tus zapatos.
El que pestañea pierde.
Cuando dos se quieren bien, con uno que coma basta.
No se debe escupir al cielo.
Querer y no querer, no está en un ser.
Más ordinario que un moco en una corbata.
Zapatazo que le duela, a quien sin llamar se cuela.
Mete al gato en el garbanzal, que él dirá la verdad.
Cien gallinas en un corral cada una dice un cantar.
Trabajar es virtud; pero trabaja tú.
El hombre en la plaza, la mujer en la casa.
Hija, ni mala seas, ni hagas las semejas.
La novia, de contado, y la dote, de prometido.