Buena romería haz, quien a su casa pone en paz.
No desprecies a quien poco es, que algún días mucho podrá ser.
A bestia loca, recuero modorro.
Nadie se meta donde no le llaman.
Triste de la casa donde la gallina canta y el gallo calla.
Si no canta el gallo, cantará la gallina.
Tu amigo tiene un amigo, y el amigo de tu amigo tiene otro amigo; por consiguiente, se discreto.
Caras vemos, corazones no sabemos.
A cada necio agrada su porrada.
A las veces, do cazar pensamos, cazados quedamos.
Tal padre, tal hijo.
Dar el consejo y el remedio, favor completo.
Más vale pájaro en mano que ciento volando.
Humos de plata o belleza, se suben a la cabeza.
La mentira es animal de quinta vida.
Qué bien canta María después de la comida.
Al pez, una vez.
No paga los platos rotos, pero arma los alborotos.
Variante: El sordo no oye, pero compone.
Cabrito, ganso y lechón, de la mano al asador.
Ama de buen grado, si quieres ser amado.
Nada sacar y mucho meter, receta segura para crecer.
Dila que es hermosa y ella se volverá loca.
Malo es el zamarro de espulgar, y el viejo de castigar.
Entre col y col, lechuga.
Quien con verde se atreve, por guapa se tiene.
A cabo de cien años, marido, soy zarco o calvo.
Chico de plaza, chico de mala raza.
Las penas, o acaban, o se acaban.
Untado un dedo, untada toda la mano.
Cada uno se apaña según tiene maña.
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
Bonitas palabras al más listo engañan.
Date a deseo y olerás a poleo.
Jornal del obrero suele quedarse en la tienda del tabernero.
Te casaste, te entera.
¿saldrá humo de una chimenea apagada?.
Quien a comer de gorra se mete, come por siete.
Abeja muerta, ni miel, ni cera.
Así como un medicamento amargo cura la enfermedad, las palabras sinceras, que hieren los oídos, benefician el comportamiento.
Muy amigos, pero el borrico en la fermoso.
Buen comedor, buen dormidor.
Líbrame de estar sudado del aire encallejonado.
Buenos son barbos cuando no hay truchas a mano.
El que se convida, fácil es de hartar.
Más vale ver una sola vez que oír cien veces.
Un amigo vale cien parientes
Oye los consejos la vieja como el gotear de las tejas.
El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
Otra cosa es con guitarra