El dinero como el chisme, se hicieron para contarlo.
A quien no habla, no le oye Dios.
Palabra de cortesano, humo vano.
Quien tiene mujer parlera, o castillo en la frontera, o viña en la carretera, no le puede faltar guerra.
Una palabra al oído se oye de lejos.
Habla Marta y responde Justa; una puta a otra busca.
El que habla de millones, seguro que no tiene para calzones.
La palabra hablada escrita perece; la palabra escrita perdura.
Hacia ti acusas cuando murmuras.
De gran corazón; el sufrir y de gran seso, el oír.
El hablar de El Escorial, es muy largo de contar.
La sabiduría viene de escuchar, de hablar el arrepentimiento.
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
No digas en secreto lo que no quieras oír en público manifiesto.
Loro viejo no aprende a hablar.
Razonar para reñir, es cosa de reír.
Hacer enseña a hacer.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
De persona palabrera, nunca te creas.
Seca la garganta, ni habla ni canta.
Hacer la del humo.
Palabra dicha, no tiene vuelta.
Los que duermen bajo las mismas sábanas aprenden a hablar con la misma boca
Lo que del corazón rebosa, sálese por la boca.
El que te habla de sus penas, espera que se las resuelva.
Remendar y dar a putas.
Hacer una cosa en un avemaría.
Ir a trocar y no tener que, a muchos suele acontecer.
Tal hora el corazón brama, aunque la lengua calla.
¡Palabra!, dijo la loba a la cabra.
El que habla de la mar, en ella no suele entrar.
Escucha el silencio... que habla.
Andar, andar que aún queda el rabo por desollar.
A buen andar o mal andar, comer y guardar.
De mujer que es madre, nadie nunca mal hable.
Ofrecer mucho, especie es de negar.
El que calla, no dice nada.
Cada uno habla de la feria, según le va en ella.
Febrerillo, mes loquillo.
De casa del abad, comer y llevar.
Se habla de buenas acciones sin llevarlas a cabo y se hacen buenas acciones sin hablar de ellas
Tratar (uno) a los demás tal como lo tratan.
Cuanto en tu casa me metí, mejor callar lo que vi.
Más haces callando que gritando.
El espejo no sabe mentir; lo que le dijeron ha de decir.
Quien conversa con un rostro amable, llena de alegrías los corazones de los demás.
Las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres.
El hombre mal hablado, tendrá un hijo desvergonzado.
No hables mal de las mujeres si en tu casa mujer tienes.
Guárdate de hombre que no habla, y de perro que no ladra.