Donde comen cuatro comen cinco.
Caer para levantarse, no es caer.
Agua, en jarro; y vino, en cántaro.
Hombre bermejos, ni de cerca ni de lejos.
Sin harina no se camina.
Hijo no habemos y nombre le ponemos.
En casa del ahorcado, no mientes la soga.
Entre marido y mujer, solo paz hay que poner.
Es costumbre de villanos tirar la piedra y esconder la mano.
Buenas cuentas, conservan amistades.
Allá va la lengua do duele la muela.
Al que te puede tomar lo que tienes, dale lo que te pidiere.
Quien boca tiene a Roma va.
Quien hace casa o cuba, más gasta que cuida.
A confesión de parte relevo de prueba.
A caballo grande, grandes espuelas.
Hay que andar más tieso que un ajo.
El mal trago pasarlo pronto.
Niño quieto y callado, es que hace algo malo.
Quien va despacio y con tiento, hace dos cosas a un tiempo.
Día martes, ni te cases ni te embarques.
Al fraile y al puerco, mostradle una vez la casa que el se vendrá luego.
Desde torre o azotea, bien se otea.
Dame para elegir y me darás para sufrir.
El rocín, para polvo; la mula, para lodo; el mulo, para todo.
Llevar bien puestos los calzones.
Más ordinario que un sapo en un acuario.
Al comer chorizos, llaman buenos oficios.
El servil es tu enemigo, tu amigo debatirá contigo.
Con persona de pelo panojo, mucho ojo.
Una lechuza, bienestar donde se posa y malestar donde canta.
Ocasión desaprovechada, necedad probada.
A bien te salgan, hija, estos arremangos.
Para el que quiere, siempre hay trabajo.
Como turco en la neblina.
El que más chifle, capador.
Del empréstito, a veces, o ganarás amigo, o le pierdes.
El que es buen pagador es señor de la bolsa de otro.
Buen comer, trae mal comer.
De aquí a mañana, muchas horas hay.
Un ten con ten para todo está bien.
Bueno es caer para más valer.
Si dices las verdades, pierdes las amistades.
Quien tiene pies, de cuando en cuando da traspies.
Parientes y señor, sin ellos se está mejor.
Caballo que es bueno, no ha de menester mucho sonar de su timbre.
El mundo es un mercado, o serás ladrón o serás robado.
Hermanos hay tanto por hacer!
Donde quiera que fueres, haz lo que vieres.
Entre el silencio del velorio mudo, se le zafa a cualquiera un estornudo.