Dar carne al lobo.
Al hombre aguado, mirarle de lado.
En la mesa y en el juego, se conoce al caballero.
Casa hecha, sepultura abierta.
El comer y el rascar no quieren más que empezar.
El sabio convive con la gente sin criticar, el necio critica sin convivir.
Alas tenga para volar, que cebo no me ha de faltar.
¿Qué haces, bobo?. Bobeo: escribo lo que me deben y borro lo que debo.
Hombre es hombre y al "contao", da su bote y cae "parao".
Panza llena, quita pena.
Todo lo quiero: consejo y conejo.
En Febrero llama a obrero, a últimos que no a primeros.
Las tres cosas más dificiles de esta vida son: guardar un secreto, perdonar un agravio y aprovechar el tiempo.
Quien lejos va a casar o va engañado, o va a engañar.
El huésped dos alegrías da, cuando viene y cuando se va.
Al perro que tiene dinero se le llama señor perro.
Dame venta y te daré cuenta.
El cosechar y disponer de provisiones puede durar por largo tiempo.
A buen salvo está el que repica.
El futuro pertenece a los que se preparan para él.
Zurcir bien es más que tejer.
Ni "arre" que corras ni "so" que te pares.
Que convenga, que no convenga, Dios quiere que todos tengan.
A ti te las digo, Pedro; si por ti las toma Juan, es que también a ti te van.
De amigo a amigo, chinilla en el ojo y el culo en remojo.
Agua, poca, y jamón, hasta la boca.
Voz que se escapa no vuelve y quizás tu ruina envuelve.
El alcalde de mi pueblo me lo enseñó: quítate del medio que me pongo yo.
Haz lo que haces.
Al potro que le alabe otro.
El alcalde de mi pueblo, ¡qué burro tiene que ser!, para mandar en nosotros, que semos más burros que él.
Voy a ir hacer un mandado.
Aquí se rompió una tasa, cada quien se va a su casa.
Al hombre por el verbo y al toro por el cuerno.
Se te vio el plumero. (Frase utilizada para los homosexuales, como para cualquiera que pretenda engañar).
Necesitado te veas.
Más vale sudar que estornudar.
Cochinillo de Febrero, con su padre al humero.
La hija paridera, y la madre, cobertera.
Vamos a ver dijo el ciego.
Los golpes hacen silencio.
El montañés, por defender una necedad dice tres.
Yo estudio derecho, dijo el borracho.
Al gallo que canta, le aprietan la garganta.
Favorecer a quien no lo ha de estimar es como echar agua al mar.
Para morirse, siempre hay tiempo.
No digas tu secreto al amigo, por si mañana es tu enemigo.
Donde comen cuatro comen cinco.
Donde comen dos comen tres.
Gente parada, malos pensamientos.