Callar y coger piedras es doble prudencia.
Borrachez, de agua; que la de vino es cara y sale a la cara.
El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.
Quien con lobos anda a aullar se enseña.
Lo que el mismo hombre hiciera, una lengua lo puede destruir.
La práctica vale más que la gramática.
Tentar la huevera a las gallinas
En casa de viejo: no faltará un buen consejo.
La zorra suele predicarle a las gallinas: hermanas mías.
Mal que se comunica, si no cura, se alivia.
Valor y querer, facilitan el vencer.
Martes, ni te cases ni te embarques, ni de tu familia te apartes.
El que tiene tierra, tiene guerra.
Cabello luengo y corto el seso.
Can que mucho ladra, ruin es para casa.
Vísteme despacio que tengo prisa.
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
Un hombre, una palabra; una mujer, una carretada.
Sé templado en el beber, considerando que el vino demasiado ni guarda secreto ni cumple palabra.
Cada cual decía del amor que tenía.
A la mala costumbre, quebrarle la pierna.
El buey para arar, el pájaro para volar, el pez para nadar y el hombre para trabajar.
Buen vino tras buen caldo, no tengo bastante boca para alabarlo.
Mejor es no prometer que dejar de cumplir lo prometido.
No puede el cura a la par, decir misa y confesar.
El ayer es dinero gastado. Mañana es dinero por venir. Usa pues el día de hoy que es dinero en efectivo.
Hacer de una pulga un elefante.
Más vale poco pecar que mucho confesar.
Estando el diablo ocioso, se metió a chismoso.
En cada tierra su uso, y en cada casa su costumbre.
Vanidad humana, pompa vana: humo hoy y polvo mañana.
Digo y redigo que la breva no es higo.
Las palabras son como las piedras, que no se pueden revocar.
Manda y haz, buen ejemplo darás.
El vino comerlo, y no beberlo.
El mundo es de la gente activa
Hacer la del capitán Araya; embarcar a los demás y quedarse en la playa.
Boca sin dientes, casa sin gente.
Ruéganla que se pea, y cágase.
Yo que se lo proponía, y ella que lo apetecía.
Dinero ten, y a todo parecerá bien.
Tarde piaste pajarito.
Tarde en casar y malcasar, son a la par.
Al cuerdo o al hábil, todo le es fácil.
Una cosa son las palabras de los hombres; otra los hechos del Dios.
Cada uno canta como quiere.
Donde lo hay, se gasta.
Las verdades de Perogrullo, que a la mano cerrada, llamaba puño.
Con tontos, ni a coger hongos.
El ofrecer no empobrece, es el dar lo que aniquila.