Dinero, ¿a dónde vas?, a donde hay más.
Borrachez, de agua; que la de vino es cara y sale a la cara.
Quien con lobos anda a aullar se enseña.
El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.
Lo que el mismo hombre hiciera, una lengua lo puede destruir.
La práctica vale más que la gramática.
Tentar la huevera a las gallinas
En casa de viejo: no faltará un buen consejo.
La zorra suele predicarle a las gallinas: hermanas mías.
Mal que se comunica, si no cura, se alivia.
El que tiene tierra, tiene guerra.
Valor y querer, facilitan el vencer.
Can que mucho ladra, ruin es para casa.
Martes, ni te cases ni te embarques, ni de tu familia te apartes.
Cabello luengo y corto el seso.
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
Vísteme despacio que tengo prisa.
No puede el cura a la par, decir misa y confesar.
El buey para arar, el pájaro para volar, el pez para nadar y el hombre para trabajar.
Un hombre, una palabra; una mujer, una carretada.
Buen vino tras buen caldo, no tengo bastante boca para alabarlo.
Cada cual decía del amor que tenía.
El ayer es dinero gastado. Mañana es dinero por venir. Usa pues el día de hoy que es dinero en efectivo.
Sé templado en el beber, considerando que el vino demasiado ni guarda secreto ni cumple palabra.
A la mala costumbre, quebrarle la pierna.
Hacer de una pulga un elefante.
Más vale poco pecar que mucho confesar.
Mejor es no prometer que dejar de cumplir lo prometido.
Estando el diablo ocioso, se metió a chismoso.
En cada tierra su uso, y en cada casa su costumbre.
Digo y redigo que la breva no es higo.
Vanidad humana, pompa vana: humo hoy y polvo mañana.
Manda y haz, buen ejemplo darás.
Las palabras son como las piedras, que no se pueden revocar.
Boca sin dientes, casa sin gente.
El mundo es de la gente activa
Yo que se lo proponía, y ella que lo apetecía.
Ruéganla que se pea, y cágase.
El vino comerlo, y no beberlo.
Dinero ten, y a todo parecerá bien.
Hacer la del capitán Araya; embarcar a los demás y quedarse en la playa.
Tarde piaste pajarito.
Tarde en casar y malcasar, son a la par.
Al cuerdo o al hábil, todo le es fácil.
Una cosa son las palabras de los hombres; otra los hechos del Dios.
Cada uno canta como quiere.
Las verdades de Perogrullo, que a la mano cerrada, llamaba puño.
Donde lo hay, se gasta.
El ofrecer no empobrece, es el dar lo que aniquila.
Con tontos, ni a coger hongos.