La lengua es el castigo del cuerpo.
Hoy te lo dice tu amiga.
Leña verde y gentejoven, todo es humo.
Quien tiene compañero, tiene amigo y consejero.
Hacer una tempestad en un vaso de agua.
Buenas palabras no te quitan dinero del arca.
Besóme el colmenero y a miel me supo el beso.
Callando el necio, se hace discreto.
El perro viejo cuando ladra da consejo.
Dime cuanto tienes y te diré cuanto vales.
Del viejo, el consejo; de la vieja, la conseja.
Quien mocos envía, babas espera.
Barba pone mesa, que no brazo ni pierna.
Conocemos más a una persona por lo que dice de los demás, que por lo que dicen de ella.
Hay quien mea en caldera y no suena, y hay quien mea en lana y atruena.
Castígame mi madre, y yo trómposelas.
Si el mozo supiese y el viejo pudiese, no habría cosa que no se hiciese.
El primer deber del amor es escuchar.
Maña y saber, para todo es menester.
Palabras de santo, uñas de gato.
Consejo es de sabios perdonar injurias y olvidar agravios.
Compra caro y vende barato, y harás un buen trato.
Poco dinero, poco sermón.
Tierra, cuanta veas, casa, en la que quepas.
Este dicho lo dijo Valentín y ni cuenta me di.
Calvo vendrá que calvo me hará.
A chica boca, chica sopa.
Dos pueden mentir hasta que un tercero cuelgue.
El que tiene boca, se equivoca, y el que tiene culo se pee.
La palabra debe ser vestida como una diosa y elevarse como un pájaro.
Vísteme despacio que estoy de afán.
Bailar la trabajosa.
¿Qué hacéis, mosquitos?. Aramos, porque sobre el buey que ara andamos.
Amo bravo y mozo harón, a cada rato cuestión.
Las bridas para la lengua son siempre necesarias.
Cuando tengas un convidado, añade algo a lo acostumbrado.
El que tiene lengua a Roma va.
Si quieres con tu familia reñir, echa algo a repartir.
Para saber, has de leer.
Caballo que respinga, chimadura tiene.
Jamás digas: nunca jamás.
El que se mete a loro debe saber dar la pata.
El ejemplo es el idioma más persuasivo.
Un hombre puede lo que sabe
El que da lo que tiene a pedir se atiene.
Al loco y al fraile, aire.
Casa de mantener, castillo de defender.
A llorar al cuartito.
Estar como las putas en cuaresma.
Boda de hongos, llámala bodorrio.