Secreto dicho a mujer muy pronto se ha de saber.
La ocasión llega, llama y no espera.
De casas y de potros que lo hagan otros.
El que calla, otorga o no tiene una perra gorda.
A la mesa y a la cama, solo se llama una vez.
La ley del embudo, para mí lo ancho y para ti lo agudo.
Buscarle la quinta pata al gato.
El viejo y el horno por la boca se enciende.
Bien sabe lo que dice el que pan pide.
Del que tiene dineros suenan bien hasta los pedos.
Al herrero con barbas y a las letras con babas.
Irse de picos pardos.
Hacer como vaca y cubrir como gata.
Quien su palabra no mantiene, a las consecuencias se atiene.
En cada casa cuecen habas, y en la mía calderadas.
Barba a barba, vergüenza se cata.
Bien casada, o bien quedada.
A cama chica, echarse en medio.
Las palabras amables no rompen huesos, pero las palabras perversas rompen muchos.
Gozo que no se comunica, se achica.
Miente tu por mi, y yo jurare por ti.
Si quieres que algo se haga, encárgaselo a una persona ocupada.
Saber por solo saber, cosa vana viene a ser; saber para ser mejor, eso es digno de loor.
El que presta, a pedir se atiene.
Cachicamo trabaja pa' lapa.
El casado, casa quiere y costal para la plaza.
El silencio hiere más, que la palabra procaz.
Bolsa sin dinero, llámola cuero.
Predicar con el ejemplo es el mejor argumento.
Juan de las Bragas, si no quieres que te lo digan, no las hagas.
Caminar sobre seguro.
Por gustos o pareceres, no discutas ni te alteres.
Hay que poner tierra de por medio.
Jamón y porrón, hacen buena reunión.
Se llena antes el ojo que el papo.
O errar o quitar el banco.
Dime lo que decantas y te diré lo que te falta.
El que chatico nació, no puede ser narigón.
Cuando hay lealtad y franqueza, las cartas sobre la mesa.
Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces.
Al freír será el reír.
El casado casa quiere.
El que escupe para arriba, le cae la saliva en la cara
Si voy, con lo que te doy.
Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
En vender y comprar, no hay amistad.
Al freír, será el reír y al pagar será el llorar.
Al que quiera saber, mentiras a él.
Las palabras se las lleva el viento, lo escrito permanece.
Acometer hace vencer.