Da a los ricos lo suyo, a los pobres lo tuyo.
Las palabras se las lleva el viento, lo escrito permanece.
Huerto y molino, lo que producen no lo digas al vecino.
Ser un mordedor de pilares
Sacar lo que el negro en el sermón: los pies fríos y la cabeza caliente.
Has lo que debes y no lo que puedes.
A quien dan y no toma, dicha es que le sobra.
Querer sanar es media salud.
Bachiller, baila, chilla y sabe leer.
Variante: Ver para creer y para no errar, tocar.
Llegar y besar el santo.
Mal me quieren mis comadres porque digo las verdades.
Mas vale dar que recibir.
Bebo poco, más quierolo bueno.
Allá ellos que son blancos y se entienden.
Locura es dar consejos a un enemigo; pero más locura todavía es tomarlos de él.
Come, duerme y engorda, y si te llamaren, hazte la sorda.
Hombre refranero, sin cuartos o sin dinero.
Cuatro cosas hay que nunca vuelven más: una bala disparada, una palabra hablada, un tiempo pasado y una ocasión desaprovechada.
El yerro del médico, la tierra le tapa; el del letrado, el dinero le sana.
Si quieres conocer a un hombre, no le mires; óyele.
Dilatar la cura y pedir para la untura.
Dies ila, dies ila, si eres bobo espabila.
Oficio ajeno, dinero cuesta.
Ni tras pared ni tras seto digas tu secreto.
Honra sin provecho la digo pecho.
Difama, que algo queda.
Más vale estar con la boca cerrada y parecer estúpido, que abrirla y confirmarlo.
Buey amarillento, poco andar y mucho pienso.
Los niños y los borrachos siempre dicen la verdad.
Al aprendiz sin pelo, jodelo.
Lo que ha sucedido puede suceder.
Vamos arando dijo la mosca sentada arriba de los cachos del buey.
Querer a quien no me quiere, mal haya quien tal hiciere.
Árame bien, que yo te lo pagaré mucho y bien.
Al hombre de trato llano, gusta darle la mano.
Al alcalde y a la doncella, no les diga nadie: "Si yo quisiera.".
Cuando se enojan las comadres, se dicen las verdades.
Administrador que administra y enfermo que enjuaga, algo traga.
Nadie diga de ninguno porque no diga de el alguno.
Hoyo en la barba, hermosura acabada.
Poda para los Santos aunque sea con un canto.
Solo el mudo no cuenta mentiras.
Hacer una cosa contra viento y marea.
El que en mentira es cogido, cuando dice la verdad no es creído.
Oigo y olvido; veo y recuerdo. Hago y comprendo.
Las palabras se las lleva el viento, hasta que te las recuerdan por cientos.
Ya has contado las hazañas de tus abuelos; cuenta ahora las tuyas, y nos reiremos.
El que anda en silencio, cazar espera.
Hasta verlo en la era, llámalo hierba.