Pecado callado, medio perdonado.
De un hueco salimos y a un hueco vamos a dar.
Al alzar de los manteles, haremos cuentas y pagaredes.
Llenar el tarro.
No digas que eres pobre a quien no te puede hacer rico.
Cuando moco, moco, cuando cana, cana.
En todo el mundo entero, llaman señor a quien tiene dinero.
Padecer cochura por hermosura.
¿Quieres que en consejo hagan de ti cuenta?. Contradice tú a cualquiera.
Palabras claras, no necesitan explicaciones.
El que fía o promete, en deudas se mete.
El hambriento, por sorber algo, sorbe el viento.
Jactancia es mala del sambenito hacer gala.
Recibir mal por bien, todos los días se ve.
Mejor es un hombre cuya charla permanece en su vientre, que el que la prefiere de manera injuriosa.
El que dice verdades a medias, dice mentiras a puños.
Las acciones gritan más fuerte que las palabras
Gallina, cabro y marrano; se manducan con la mano.
Echar todo a doce, aunque nunca se venda.
Es mejor escuchar poco y entender que escuchar mucho y no hacerlo.
Quien dineros y pan tiene, consuegra con quien quiere.
Dos no discuten si uno no quiere.
Amigo viejo para tratar y leña seca para quemar.
Las palabras son como las hojas, cuando más abundan poco frutos hay entre ellas.
No te vallas a morder la lengua.
Hasta que sea pasado, no digas mal del año.
Madre, casarme quiero, que ya sé freír un huevo.
Cada quien, con su cada cual.
Lo que se dice en la mesa debe ser envuelto en el mantel.
Zapatero haz tus zapatos, y déjate de otros tratos.
Ave que vuela, a la cazuela.
La misa, dígala el cura.
Donde ajos ha, vino habrá.
Cuando te vendan compra, y cuando te compren vende.
Ajo, agua y resina; a joderse, aguantarse y a resiganrse.
Calla, haz, y con la tuya te saldras.
Los casados, casa quieren.
Criado murmurador, es cuchillo del señor.
Llevando y trayendo se pasa el tiempo.
De luengas vías, luengas mentiras.
Cambiar de opinión es de sabios.
Confesar a monjas, espulgar a perros y predicar a niños, tiempo perdido.
Si no tienes nada agradable que decir, no digas nada.
Cuando mi hijo fue al baño, trajo que contar todo el año.
Dar en el clavo.
O comed y no gimáis, o gemid y no comáis.
No rompas el silencio si no es para mejorarlo.
La lengua larga es señal de mano corta.
El agua hace sudar; el vino, cantar.
Si quieres hacer reír a Dios, ¡Cuentale tus planes!.