La diligencia es la madre de la buena forma.
A buena hora pidió el rey gachas.
Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.
Dando y tomando, no cabe engaño.
Quien la haga que la pague.
Es mejor deber dinero y no favores.
De lo bueno, el mundo debería estar lleno.
Del cura, lo que diga; del médico, lo que haga; y del boticario ni lo que diga ni lo que haga.
Quien dineros y pan tiene, consuegra con quien quiere.
Quien su palabra no mantiene, a las consecuencias se atiene.
Uno es el que trabaja y otro el que se lleve la ganancia.
Negocios de puercos, puerco negocio.
El juez que toma, presto es tomado.
Comprar y luego pagar, provecho y honra ganarás.
Confianza, en Dios y en que sea gruesa la tabla.
Dios ayuda, a los que se ayudan.
A rey muerto, principe coronado.
El yerro del médico, la tierra le tapa; el del letrado, el dinero le sana.
El oficial que no miente, sálgase de entre la gente.
El dinero es bueno para siervo, malo para dueño.
No es lo mismo estar jodido que estar jodiendo. (Respuesta ante el Senado español de Camilo Jose Cela cuando el presidente del Senado le reprochaba que estaba dormido).
Bienes y males, a la cara salen.
Culpa no tiene quien hace lo que debe.
Armas y dineros quieren buen dueño.
A honra demasiada, interés hay encubierto.
Prestar a nunca cobrar, llámale dar.
A quien dan, no escoge.
Cosa mal guardada, de ladrones bien robada.
Guarismo eres y no más; según donde te pongan, así valdrás.
Buen moro, o mierda u oro.
Si hay orden en la nación, habrá paz en el mundo.
Líbreme Dios de hora menguada y de gente que no tiene nada qué perder.
Saberlo ganar y saberlo gastar, eso es disfrutar.
Quien tras putas anda y su hacienda les da, en el hospital parará.
Más puede diligencia que ciencia.
Cual es el rey, tal es la grey.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
Los señores hablan de cosas, los criados de personas.
Mande quien pueda, y obedezca quien deba.
La ley es firme de cola, pero quien quiere la viola.
Comer en bodegón y joder en putería.
El que sabe obedecer, no tiene derecho a mandar.
La bondad, quien la tiene la da.
El que a pueblo ajeno va a casar, o va engañado o va a engañar.
En casa de Amanda, ella es la que manda.
A los amigos, el culo; a los enemigos, por el culo; y a los indiferentes, la legislación vigente.
Si por bueno te tienes, haz lo que debes.
Cuando la fuerza manda, la ley calla.
Dios era bueno para negociante.