El hombre propone y Dios dispone.
No dejar títere con cabeza.
El pepino en el gazpacho, y los negocios en el despacho.
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
El dueño de la casa es el criado del huésped.
Al rey muerto rey puesto.
La Justicia entra por casa.
Ora como si todo dependiera de Dios; pero trabaja como si todo dependiera del hombre.
A quien te hizo beneficio, está siempre propicio.
Uno es dueño de lo que calla y esclavo de lo que habla.
El mundo es un mercado, o serás ladrón o serás robado.
Guardado está lo que guarda Dios; pero lo demás, no.
Un señor sí y un señor no, son dos señores.
Quien guarda el manjar que tiene, se le va, o se le reviene.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
Por los reyes lo conocen los bueyes.
Mientras novia, reina; cuando mujer, sierva.
Rey es el amor, y el dinero, Emperador.
Cuanto más hacienda dejes, más esperada es tu muerte.
Trabajo de común, trabajo de ningún.
Buena es la justicia si no la doblara la malicia.
Las leyes implanta, quien más las quebranta.
La conciencia es a la vez, testigo, fiscal y juez.
La buena obra, ella misma se loa.
Orden y medida, pasarás bien la vida.
Con mujer que tiene dueño, ni sueño.
Hacienda que otro gano poco duró.
Dios castiga sin dar voces.
Enójate pero no pegues.
Ni mesa sin pan, ni ejército sin capitán.
Juez de aldea quien quiera serlo, sea.
El sastre, corte y cosa, y no se meta en otra cosa.
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.
A Dios, llamaron tú.
Amar a todos, confiar en nadie.
Con salud y dinero, hago cuanto quiero.
Lo que bien se gana, bien se guarda.
La iglesia abierta y el sacristán en la puerta.
Año de nieves, año de bienes.
El uso es maestro de todo.
La naturaleza se toma el mismo trabajo en hacer a un mendigo que a un emperador.
A agentes y consintientes, la misma pena se debe.
Bodas buenas y magistrado, del cielo es dado.
Casarás y amansarás.
Amores, dolores y dineros, no pueden estar secretos.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
Tierra por medio, para poner remedio.
Escatimar y dar a putas.
Benavente, buena tierra y mala gente.
Siempre habla quien menos puede.