Humo y mala cara, sacan a la gente de casa.
Lo prometido es deuda.
Huerta sin cerdo, no tiene dueño.
Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
El que consigue algo tiene mucho, pero el que guarda tiene más.
Por tu ley, y por tu rey, y por tu grey, y por lo tuyo morirás.
Del que yo me fío me guarde Dios, que de los que no me fío, me cuido yo.
La boda de los pobres, toda es voces.
Junio brillante, año abundante.
Del viejo, el consejo; y del rico el remedio.
El que sabe sabe y el que no es jefe
Naranjas y mujeres, den lo que ellas quisieren.
Dale que le das; que importunando mucho, algo sacarás.
Dinero ahorrado, dos veces ganado.
Quien sus bienes da en vida, merece que le den con una porra en la barriga.
Intimidad, con ninguno; trato, con todo el mundo.
Lo que con tus padres hagas, con tus hijos lo pagas.
Admisión de delito, relevo de prueba.
Casa de Dios, casa de tos.
Al medico, al confesor y al letrado, hablarle claro.
Los yerros del médico encubre la tierra; los del rico la hacienda.
Dando gracias por agravios, negocian los hombres sabios.
La diplomacia consigue más triunfos que los cañones.
Juego y bebida, casa perdida.
En casa de Gonzalo, manda más la gallina que el gallo.
Ahorra, ahorrador, que y vendrá el derrochador.
Aquel que guarda siempre tiene.
De puta vieja y de tabernero nuevo, guárdenos Dios.
Guardado el dinero, no pone huevos.
El que algo debe, no reposa como quiere.
Haz lo que debes y no lo que quieres.
Lo que sea que suene.
Dios consiente, pero no siempre.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
Dale las gracias al que te hace justicia porque no te hace injusticia.
Paciencia y barajar.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
Con vehículos y gentes, debemos ser muy prudentes.
Que la haga el que la deshizo.
Tened paciencia y tendrá ciencia.
Al que da y quita le sale una jorobita.
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
Andar y callar, eso es negociar.
Dinero guardado, barco amarrado.
De enero a enero, el dinero es del banquero.
La vida es una barca, dijo Calderón de la Mierda.
El alcalde de mi pueblo me lo enseñó: quítate del medio que me pongo yo.
Horizonte claro con cielo nublado, buen tiempo declarado.
Hablar por la boca del ganso.
Dádiva de ruin, a su dueño parece.