Hombre dormido, ni del todo muerto ni del todo vivo.
De donde no hay no se puede sacar.
La de los huevos soy yo, dijo la gallina.
La elocuencia vacía es como el ciprés; que es grande y alto pero no produce frutos.
En lo amargo esta lo bueno, y en lo más dulce el veneno.
La cara bonita y la intención maldita.
El corazón que sabe temer sabe acometer.
Bien o mal, junta caudal.
Carga que place, bien se trae.
Igual me da estar arriba que abajo, si soy el que trabajo.
En la abundancia bueno es, guardar para la escasez.
El que antes de su muerte ha plantado un árbol, no ha vivido inútilmente.
Yo que me callo, me quedo sin gallo.
Cuando apuntas con un dedo, recuerda que los otros tres dedos te señalan a tí.
Quien mucho abarca, poco aprieta.
Fue a un concurso de tontos y lo perdió por tonto.
Cuervo con cuervo, no se quitan los ojos.
Cada par con su par y cada quien con su cada cual.
Hay que romper el huevo antes de hacer la tortilla.
Ser un mordedor de pilares
Dios no cumple antojos, ni endereza jorobados.
La lengua unta y el diente pincha
Ni tan corto que no alcance, ni tan largo que se pase.
Nace en la puerta lo que el hortelano no siembra.
Cuando los santos hablan, licencia de Dios tienen.
Castiga a los que te envidian haciéndoles el bien.
Los amigos se comprenden mejor en la distancia
Necesidad disimulada es necesidad doblada.
Si amas a alguien, déjalo libre.
Con el engañador, se tú mentidor.
Belleza de cuerpo no se hereda
El que al amigo desea gran prosperidad, desea se deshaga la amistad.
Dos en pleito, para ellos es el daño y para otros el provecho.
Confía tus secretos a un amigo y te tendrá cogido por el cuello
El que es buen gallo en cualquier gallinero canta.
Para morirse, siempre hay tiempo.
La victoria pertenece a aquel que espera media hora más que su oponente.
En mi casa, yo me soy rey y yo me soy Papa.
Ni bonita que admire, ni fea que espante.
Quién dice la verdad nunca se equivoca.
El vivo se embriaga; y el pendejo paga.
Si volaran los necios, no veríamos el cielo.
De diestro a diestro, el más presto.
El yerro del médico, la tierra lo tapa; el del letrado, el dinero lo sana; el del teólogo, el fuego lo apaga.
Quien en Dios confía, será feliz algún día.
Ya viene Marín Moreno, el que quita lo malo y pone lo bueno.
Completar (uno) el número de flautistas sin saber tocar la flauta.
Fantasía y pobreza, todo en una pieza.
No digas tu secreto al amigo, por si mañana es tu enemigo.
El que apurado vive, apurado muere.