Donde hay orden, hay bendición.
Todo lo que no se da, se pierde.
La fortuna menos la encuentra quien más la busca.
Completar (uno) el número de flautistas sin saber tocar la flauta.
Los defectos de la gente, no hay que mirarlos con lente.
La vida pende de un hilo.
La mujer hilando, y el hombre, cavando.
Quien quiere ser rico y no quiere trabajar, presto vendrá a hurtar.
Para acertar mejor, echarlo a lo peor.
Prudente espera es mejor que cometer un error.
Quien recurre a poco saber obtiene un mal parecer
Cura y médico de aldea, por ellos vengan lo que desean.
El que no mira, suspira.
La espina cuando nace, la punta lleva delante.
El mejor maestro de espada muere a manos del que no sabe nada.
Jugar al abejón con alguien.
Busca una luz en lugar de estar maldiciendo eternamente la oscuridad.
Lo que no acaece en un año, acaece en un rato.
Dádivas quebrantan peñas.
Fue el hombre por maduro, y lo pusieron verde.
Quien mucho desea, mucho teme.
El día tiene ojos, la noche tiene oídos.
Cuando la cólera y la venganza se casan, su hija es la crueldad.
El que fía, o pierde o porfía.
El huésped y el pez, a los tres días hieden.
Dar a un hijo mil onzas de oro no es comparable a enseñarle un buen oficio.
Fruta de locos, míranla muchos y gózanla pocos.
Si quieres adquirir conocimientos, hazte el ignorante.
A la que sabes mueras, y sabía hacer saetas.
Los celos ciegan la razón.
El asno del gitano, en viendo el palo alarga el paso.
El perro, mi amigo; la mujer mi enemigo; el hijo, mi señor.
Ver y más ver, para aprender, oír y más oír, para aprender y saber decir.
No te salgas por la tangente.
La respuesta más rápida es la acción.
La mejor medicina: huevos de gallina y jarabe de cantina.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
La hermosura, revuelta, mas la fea, ni compuesta.
A quien tiene abejas, nunca le falta un buen postre en la mesa.
En esta feria has de ser o mercancía o mercader.
Trabajo de común, trabajo de ningún.
El flojo trabaja doble.
Quien de mucho mal es ducho, poco bien le basta.
La prudencia nunca yerra.
Todos los hombres se entenderían bien sin las palabras mio y tuyo.
Tierra por medio, para poner remedio.
Nada puede decirse, que no se haya dicho.
Un pájaro no canta porque tenga una respuesta. Canta porque tiene una canción.
El rico nunca está satisfecho.
Dar antes que amagar.