Al que le venga el guante que se lo calce.
Bendita sea la herramienta; que pesa, pero alimenta.
Grande o pequeña, cada uno carga con su leña.
Buen arte es el médico que sotierra su yerro.
Valiente es el ladrón que lleva una lámpara en su mano.
Quien envidioso vive, desesperado muere.
La fantasía es más veloz que el viento
Amor, tos y fuego, descúbrense luego.
La envidia es en el ruin lo que en el hierro el orín.
Burlas de manos, burlas de villanos.
A falta de hechiceros lo quieren ser los gallegos.
Dar del pan y del palo, para hacer buen hijo del malo.
El que guarda siempre encuentra.
El que chatico nació, no puede ser narigón.
De pequeña centella se levanta el gran fuego.
Abominable es el hombre que hace mal uso de su tiempo
Las grandes almas tienen voluntades; las débiles tan solo deseos.
Hablando se entiende la gente.
Ignorante y burro, todo es uno.
Arriba, siempre arriba, hasta las estrellas
Solo la modestia señala los actos de un hombre noble.
De quien habla a tiento, disparates sin cuento.
Dios le da legañas al que no tiene pestañas.
Hacer de una pulga un elefante.
El que nace para pito nunca llega a corneta.
No hay secreto si tres lo saben.
De Dios hablar, y del mundo obrar.
Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
Amar y saber, todo no puede ser.
Ver para creer.
Voz del pueblo, voz de Dios.
El que a caracol ara, o sabe mucho o no sabe nada.
Cada cual a lo suyo.
De lo que por sutil se quiebra, no hagas hebra.
El que solo se ríe, de sus maldades se acuerda.
Tu secreto en tu seno, y no en el ajeno.
El que nace para borrico, del cielo le baja el aparejo.
Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa.
El que no tiene hechas no tiene sospechas.
Yo he hecho lo que he podido, y la fortuna lo que ha querido.
Llegada la ocasión, el más amigo, el más ladrón.
A chico santo, gran vigilia.
Hasta el "vivo" más ufano, cae a veces de marrano.
El que al asno alaba, tal hijo le nazca.
Buenos y tontos se confunden al pronto.
Variante: Un grano no hace granero, pero ayuda a su compañero.
Bien urde quien bien trama.
El miedo a los pequeños defectos hace crecer los grandes
El que ama el peligro, en él perece.
El más excelso conquistador es el que vence al enemigo sin descargar ningún golpe.