El mucho joder empreña.
Cada uno en su negocio sabe más que el otro.
La fortuna al temeroso desprecia y al osado ayuda.
Dios era bueno para negociante.
Dios te guarde de hombre que no habla y de can que no calla.
Tanto hace por su fama quien te envidia como quien te alaba.
La alegría en el alma sana se cría.
Dios me lo dio y Dios me lo quitó, bendito sea Dios.
El primer grado de locura es creerse cuerdo, y el segundo proclamarlo.
El que sabe, sabe y el que no aprende.
Al endeble todos se le atreven.
El que sonríe en vez de enfurecerse es siempre el más fuerte.
Hijo de padre pudiente, aunque no sea honrado es valiente.
Con agua y con sol, Dios es el Criador.
A Dios se dejan las cosas, cuando no tienen remedio.
Amigo de todos, loco con todos
Bailar sin son, o es estar loco, o enorme afición.
Un clavo saca a otro clavo.
Todo el mundo es generoso dando lo que no es de ellos.
Más chulo que un ocho.
Muy bueno no puede ser quien indulgente no es.
Quien no conoce de abuela, no sabe cosa buena.
La abeja de todas las flores se aprovecha.
El hombre cuando da su cigarro, por la ceniza vuelve.
El cerebro es embustero; el corazón verdadero.
Un ruin ido, otro venido.
A cada renacuajo dio Dios su cuajo.
Que lo mate Dios que lo crió.
Es demasiado necio para ser loco.
A gran culpa, suave comprensión.
Con un pozo y un malvar, boticario de un lugar.
El que callar no puede, hablar no sabe.
El ciego y el ignorante, tienen el mismo talante.
Dineros me dé Dios; que con mi poco saber me aviaré yo.
Fue sin querer...queriendo.
La virtud loada, crece.
Menos idea que Geral pasando música.
Por lo demás, paciencia y barajar.
Al que obra bien, bien le va.
Piensa mal y acertarás.
Barbero, o loco o parlero.
El que ríe el último, ríe mejor.
El niño sin hacer trabajo, da mucho trabajo.
Cuando no aprovecha la fuerza, sirva la maña y la cautela.
Joven intrépido no deja memoria.
Quien no enseña a su hijo un arte útil, le enseña a robar.
El buen instrumento saca maestro.
A bestia loca, recuero modorro.
Cuando menos lo piensa el guapo, le sale la jaca jaco.
A los ignorantes los aventajan los que leen libros. A Éstos, los que retienen lo leído. A Éstos, los que comprenden lo leído. A Éstos, los que ponen manos a la obra.