A Dios, lo mejor.
Un hombre es tan sabio cuanto a su cabeza, no cuanto a sus años.
El que busca halla, y a veces, lo que no pensaba.
La risa abunda en la boca de los tontos.
El que las hace, las imagina.
La malicia hace sucias las cosas limpias.
La adversidad forja hombres; la buena fortuna crea monstruos.
Libros y años hacen al hombre sabio.
Al hombre de más saber, una sola mujer lo echa a perder.
La fuerza mas grande del hombre radica en el corazón.
El sabio no dice lo que sabe y el necio no sabe lo que dice.
Quien superó los complejos, va seguro y va más lejos.
El hijo prodigo, siempre vuelve a casa.
El vino y la mujer se burlan del saber.
El hombre no vale por lo que tiene sino por lo que es.
Que este dedo no sepa lo que hace su compañero.
Cuando el diablo habla, licencia tiene de Dios.
Nadie se acuesta sin aprender cosa nueva.
Belleza sin talento, veleta sin viento.
A los locos se les da la razón.
Dios está en todos lados pero atiende en la capital.
Abril, uno bueno entre mil.
Una vez engañan al prudente y al necio veinte.
Dios es más grande que el mundo.
Allegó el mezquino y no supo para quién lo hizo.
Muchos pocos hacen un mucho.
La gracia del barbero es sacar la patilla de donde no hay pelo.
Creer a pie juntillas.
Cada quien, con su cada cual.
El que sabe sabe y el que no es empleado publico.
El perezoso considera suerte el éxito del trabajador.
La ciencia avanza a pasos, no a saltos
Obra bien terminada, a su autor alaba.
Hijo de puta no es nacer, es más bien saberlo ser.
Basta un minuto para hacer un héroe, pero es necesaria toda una vida para conseguir un hombre de bien
Más vale ser feo y sabio que hermoso y necio.
Al que le falta ventura, la vida le sobra.
Aquel que guarda siempre tiene.
Al que fortuna lo viste, fortuna le desnuda.
Cada vez que uno ríe quita un clavo del ataúd
Haz todo lo que puedas, lo demás déjaselo al destino.
Piensa la araña que todos son de su maña.
Si el hombre se lanza a buscar el éxito en la ejecución de un momento, lo anula.
Hermosura sin talento, gallardía de jumento.
La necesidad hace maestros.
El deseo de aprender es natural en los hombres buenos.
Adivina quien te ha dado; tu enemigo se ha acercado.
Le pedí a Dios todo para gozar la vida, Él me dio vida para gozarlo todo.
Hasta lo que es más perfecto, también tiene su defecto.
Si tras la belleza no encuentras una mente sabia, considérala como la de un animal