La gracia del barbero es sacar la patilla de donde no hay pelo.
En la tierra de calvos, los pelones son trenzudos.
Aceitunas: una oro, dos plata, la tercera mata.
Lengua de vieja cuentera, corta más que una barbera.
Quien quiere y no puede, gran mal tiene.
La soga, tras el caldero.
En enero, cásate compañero y da vueltas al gallinero.
Mal hace quien no hace bien, aunque no haga mal.
Si la serpiente oyera y el escorpión viera, no habría hombre que al campo saliera.
Va como honda que lleva el diablo.
A razón de catorce, siete es la media, venticinco mujeres cincuenta tetas, y si son de gorrina...cientocincuenta.
Después de comer, duerme la siesta; y pasea después.
En arca de avariento, el diablo yace dentro.
Más pija que el Don Bosco.
Hacer más daños que un mico en un pesebre.
Es tiempo de vacas flacas
El que dice lo que no debe, oye lo que no quiere.
Quien con su navaja se capa, buenos cojones se deja.
Vísteme despacio que estoy de afán.
La fortuna es ciega y no sabe con quien juega.
Si la montaña no va Mahoma, Mahoma va a la montaña.
Dios los cría y el diablo los junta.
A mula que otro amansa, algún resabio le queda.
Casa empeñada, pobre y desamparada.
Tabernero que bebe, termina donde no debe.
Me dejó como la guayabera.
El que se levanta tarde, ni oye misa ni come carne.
¿Riñen los amos?. Mal augurio para los criados.
Zorra en viña, aligera la vendimia.
A viña vieja, amo nuevo.
De carbonero mudarás, pero de ladrón no saldrás.
Tirar la piedra y esconder la mano, es cosa del villano.
El que siembra y cría, tanto gana de noche como de día.
Como vaya viniendo, vamos viendo.
Nadar, nadar, y a la orilla ahogar.
¡Mujer sin seso, ahí queda eso!.
Juglar que mucho canta, poco yanta.
Un grito a tiempo vale más que cien indios a caballo.
Culillo de mal asiento, no acaba cosa ninguna y emprende ciento.
Dar del pan y del palo, para hacer buen hijo del malo.
El frío conoce al desnudo y el mosco al arremangado.
Cuanto más gordo sea tu enemigo, mejor para vencerle. Es más fácil clavar un cuchillo en el buey que una uña en la pulga.
En mi casa mando yo que soy viudo.
Si usted molesta a un perro, molesta a su dueño.
Contra peón hecho dama, no para pieza en tabla.
Barco grande ande o no ande, y mujer grande aunque me mande.
Una es la cuenta del borracho, y otra la del tabernero.
Quien pisa con suavidad va lejos.
Sabiduría probada, no dársele a uno para nada.
Más que la mujer hermosa vale la hacendosa.