Buena mano, de rocín hace caballo; y la ruin, de caballo hace rocín.
Ante la duda, la más madura.
A burra nueva, cincha amarilla.
Este dicho lo dijo Valentín y ni cuenta me di.
Nadie sacia su apetito, con solo huevo frito.
Casa mía, casa mía, por pequeña que tú seas me parece una abadía.
Al trabajo, yerno, que viene el invierno.
Muchas gotas que caen entre la taza y los labios.
Pedo con sueño no tiene dueño.
Coja o tuerta, la que está junto a tu puerta.
Más vale mal afeitado que bien desollado.
Hay que amarrar el tamal.
Celosillo es mi marido y yo me río, porque cuando él se va, yo ya he venido.
Agárreme, que llevo prisa.
Quien comparte su comida, no pasa solo la vida.
Ni mangas porque es chaleco.
El frío conoce al encuero.
Burro harón, hacia el pesebre es trotón.
A la fortuna, por los cuernos.
Quien desprecia, comprar quiere.
El melón por la mañana, oro; por la tarde, plata; por la noche, mata.
El pobre es rumboso; el rico roñoso.
Viejo soy y viejo serás: cual me veo, así té veras.
Caballo que a treinta pasos ve una yegua y no relincha es que está malo o le aprieta la cincha.
Las palabras son femeninas, y los hechos son machos.
Barco grande, ande o no ande.
Uno es dueño de lo que calla y esclavo de lo que habla.
Candil de la calle, obscuridad de su casa.
Quien hizo una...hace dos
Mujer mayor, es la mejor.
Meter aguja y sacar reja.
Año de espigas, anuncio de buenas migas.
No eches toda la carne al asador.
Lo que los ojos no ven, el corazón no lo desea.
El árbol con fronda amiga, buena sombra nos prodiga.
Comer ajo y beber vino no es desatino.
Como canta el abad responde el monaguillo.
Nadie puede ver ojos bonitos en cara ajena.
Madre, si usted no me casa, con el culo tiro mi casa.
El que a los veinte no es valiente, a los treinta no es casado, y a los cuarenta no es rico, es gallo que clavó el pico.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
Amagar y no dar es apuntar y no tirar.
Hombre prevenido vale por dos.
¿Vas a seguir, Abigaíl?.
Cuando comía todo, mi mujer lo escondía; y ahora que no puedo comer, todo me lo deja ver.
Ya se pasó ese tiempo en que andaba el culo al viento; hase mudado, y todos lo traen tapado.
El que no tiene nada que decir, suele hablar de más.
Amigo y vino deben de ser añejos.
El que hace trampas jugando, al infierno se va caminando.
A cada cual se le levantan los pajarillos en su muladar.