Hembra cobarde se casa mal y tarde.
Dinero llama a dinero.
Al loco y al aire, darles calle.
Todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
Niño que llora, de mear se ahorra.
Chatunguilla, desenvuelta y graciosilla.
El comer, es maestro del beber.
No le busques ruido al chicharrón.
A quien no le sobra pan, no críe can.
Jugar a dos barajas.
Para Santa Teresa, rosa en la mesa.
Las palabras se las lleva el viento.
El que bien vive y santamente, antes de tiempo ve la muerte.
Dios encuentra un ramo bajo para el pájaro que no puede volar
Moza mañera, primero yergue el culo que la cabeza.
Eres lo que comes.
Haz bien y no acates a quien.
Afeminados espíritus engendra la avaricia.
No dará de culo quien sabe vivir con disimulo.
El ignorante es poco tolerante.
Zapato de ramplón, de larga duración.
Músico pagado no toca bien.
Por el interés, hasta lo feo hermoso es.
Al endeble todos se le atreven.
El que come tierra, carga su terrón.
Del que mucho cela a su mujer, guardate como de Lucifer.
Lento pero seguro.
Allegó el mezquino y no supo para quién lo hizo.
Indio que mucho te ofrece, indio que nada merece.
¿Si un mono está entre los perros, por qué no aprenderá a ladrar?
Más feliz vive y sin prisa, quien no tiene ni camisa.
Tenés cola que te machuquen.
La mujer hacendosa es la más hermosa.
Jueguen con el santo, pero no con la limosna.
El que está en pié, mire no caiga.
El papel puede con todo.
El secreto de tu vecino,te lo dirá un porrón de vino
Más vale tarde que nunca.
¿Zurría la panza? Pide pitanza.
Boi que remoe, nada lle doe Buey que rumia, nada le duele.
Año nuevo vida nueva.
El que algo debe, no reposa como quiere.
El dueño de la casa sabe donde gotea su tejado.
Bastante me ayuda quien no me estorba.
Cornudo sois, marido; mujer, ¿quién te lo dijo?.
Maldigo el diente que come la simiente.
A carne mala, buena salsa.
Confesar a monjas, espulgar a perros y predicar a niños, tiempo perdido.
No tengan miedo que yo estoy temblando.
Amigo, no de mí, sino de lo mío, lléveselo el río.