La mariposa nocturna se precipita al fuego.
Teta de noviciado.
Al comer y al cagar, prisa no te has de dar.
A caballo no hay ningún cuerdo.
Dios me libre de una manía, aunque sea de misa.
Quien de verde se viste bonita se cree.
Juzga el ladrón, en su saña, a todos por su calaña.
Adorar al santo por la peana.
Con pan, hasta las sopas.
Al buen, regalo; al malo, palo.
Para echar un trago cualquiera bota es buena.
Comida sin siesta, campana sin badajo.
Con el amigo come y bebe pero no hagas negocios
El afeite que más hermosea es la dádiva buena.
El mejor espejo es un ojo amigo.
Ojo al Cristo que es de plata.
El que a dos amos atiende, a uno le queda mal.
El que da, recibe.
Gota a gota, la mar se agota.
Al César lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.
Mejor ser feo y atrayente, que buen mozo y repelente.
Un pájaro no canta porque tenga una respuesta. Canta porque tiene una canción.
Ni tan calvo ni con siete pelucas.
Quien acomete vence.
En el llano como quiere el amo, en la cuesta como quiere la bestias.
Si entre burros te ves, rebuzna alguna vez.
Los males entran por arrobas y salen por adarmes.
Buen lector, mal escribano.
A cada guaraguao le llega su pitirre.
Quien para mear tiene prisa, acaba de mear en la camisa.
El que come aguacate sin sal, come mierda sin pensar.
En enero, bufanda, abrigo y sombrero.
La cana engaña, el diente miente pero arrastrar los pies eso si que es vejez.
Boca con boca se desboca.
Dame pega sin mancha, darte he moza sin tacha.
Tal hay que se quiebra los dos ojos porque su enemigo se quiebre uno.
Ni a pícaro descalzo, ni a hombre callado, ni a mujer barbada les des posada.
Peor es mascar lauchas
Por San Martino, se prueba el vino y se mata el cochino.
La cara bonita y la intención maldita.
El uso hace diestro, y la destreza maestro.
Con la mujer y el pescado, mucho cuidado.
Zumo de parras, la alegría de la casa.
El que con niños se acuesta, cagado se levanta.
Fruto de corral ajeno, es más barato y más bueno.
Un hombre es un hombre aunque sea un comino.
A cada cual mate su ventura, o Dios que le hizo.
Feliz es el hombre que encuentra un amigo generoso.
Tres cosas hay que matan al hombre: putas, juegos y medias noches.
El que fía lo que tiene, a velar se queda.