La sardina y la golondrina, al calor de la ceniza.
Si ella te mima más de lo que debe, te está engañando o engañarte quiere.
Baco, Venus y tabaco ponen al hombre flaco.
Junta de lobos, muerte de ovejas.
Caballo que es bueno, no ha de menester mucho sonar de su timbre.
A hombre jugador y a caballo correlón, ¡ay qué poco les dura el honor!.
Parecerse como un huevo a una castaña.
Sarna con gusto no pica.
De puta vieja y de tabernero nuevo, guárdenos Dios.
Por más bonita que sea, también suda, caga y mea.
Quien con verde se atreve, por guapa se tiene.
El labrador siempre está llorando, o por duro o por blando.
Espera que se acabe el circo para verle la cara a los payasos.
Hay que engordar al cochino, para sacar buen tocino.
Al amo comerle y no verle.
Al queso y a la mujer, de vez en vez.
El que mata por los Santos, en el verano come cantos.
Tener el juego trancado.
Boca sucia no habla limpio.
El buen caballo de ladridos no hace caso.
La suerte es de los audaces.
Perro que no anda no encuentra hueso.
Está mal pelado el chancho.
Éste cree que vengo de arriar pijijes.
Cuando se está hundiendo el barco salen todas las ratas.
Perro pendejo, no va a la gloria.
Chupar de la teta.
Cantan la nana a los cigoñinos las campanas.
El pepino en el gazpacho, y los negocios en el despacho.
Buena orina y buen color y tres higas al doctor.
Comer, besar y rascar, es solamente empezar.
Hablo de la gente de nuevo cuño.
Buey que muge, todos le temen.
Atáscate, que hay lodo.
Pan, vino y ajo crudo, y verás quien es cada uno.
Una hora duerme el gallo, dos el caballo, tres el santo, cuatro el que no es tanto, cinco el capuchino, seis el peregrino, siete el caminante, ocho el estudiante, nueve el caballero, diez el pordiosero, once el muchacho y doce el borracho.
Doncellita, ¿a quién querrás?. A quien me quiera llevar.
Con paciencia y con saliva el elefante se la metió a la hormiga.
El buey solo bien se lame.
Esto es pan comido.
Todo lo que corre nada y vuela, a la cazuela.
A can que lame ceniza, no fiarle harina.
El ocioso e incapaz, carga es para los demás.
Al amigo reconciliado, con un ojo abierto y el otro cerrado.
Caldo de gallina, a los muertos resucita.
Donde entra el mucho vino, sale el tino.
Cómo será la laguna, que el chancho la cruza al trote.
Es amigo, o enemigo, o mal criado, quien sube sin llamar desde abajo.
La golosina prohibida, siempre es más apetecida.
Pascua pasada, el martes a casa.