De un perro roñoso no pueden nacer perros lobos
Morir rico tras vivir pobre, llámale bestia y no hombre.
A la mujer y al mulo, en el culo.
No hay burro calvo, ni calabaza con pelo.
Cuando el dedo señala la luna, el bobo mira el dedo.
Ese es carne de presidio.
A embestida de hombre fiero, ¡pies para que los quiero!.
Beso de mudo, no le dé Dios a ninguno.
Si de nogal no dio nueces, de santo, ¿qué te parece?.
Nadie, ladrando a la luna, alcanza amor ni fortuna.
Mal ayuna el que mal come.
Más aburrido que mico recién cogido.
Barba remojada, medio afeitada.
Dádiva de ruin, a su dueño parece.
La mujer y el vino hacen del hombre un pollino.
Sábele bien y hácele mal a mi borriquito hoja de nogal.
De casas y de potros que lo hagan otros.
La culpa del asno echarla a la albarda.
Mas trucho que el cacun vendiendo josting.
Con rastra y soltera, tenla por ramera.
Al mejor caballo se le van las patas.
De donde no hay pan hasta los perros se van.
Mala es la hembra, peor es la sed; si una mata, otra también.
Ahora al bueno le llaman tonto.
Lentejas, comida de viejas.
El mal del milano, las alas quebradas y el pico sano.
Vendrán por lana y saldrán trasquilados.
El que tenga la cola de zacate, que no se acerque a la lumbre.
A mala cama, buen sueño.
¿Fiaste?. ¡La cagaste!.
Y viendo el tabernero que perdía, también bebía.
A tal amo tal criado.
Sufriré hija golosa y albendera, más no ventanera.
Como quien no quiere la cosa, y la cosa queriendo.
Debajo de cualquier yagua vieja, sale tremendo alacrán.
Qué te crees la última chupada del Mango!
Piensa la araña que todos son de su maña.
Ni higos sin vino, ni pucheros sin tocino.
Por el becerro se amansa la vaca
Sin pan y vino, Venus tiene frío.
Algunos tienen buena jaula, pero malos pájaros.
No hay cosa más fría que las narices de un perro y el culo de la mujer.
Dios sea loado, el pan comido y el corral cagado.
Oveja duenda, mama a su madre y a la ajena.
Cuando te den, da.
Abranla piojos, que ai les va el peine.
Si quieres tener un hijo pillo, mételo a monaguillo.
En casa del gaitero, todos son danzantes.
Pajarico que escucha el reclamo, escucha su daño.
Al buen callar, llaman Santo.