Olla remecida u olla bien cocida.
Entran como arrimaos y quieren salir como dueños.
No comáis caldo de habas, que hace a las mujeres bravas.
A presurosa demanda, espaciosa respuesta.
Cuarenta sabores tiene el cerdo, y todos buenos.
Entre menos burros, más choclo.
La carne triste, no la quiere ni Cristo
Por un mal chiste, un buen amigo perdiste.
Fruta verde, ni buen sabor tiene.
Preferir ser jade en añicos antes que una teja entera.
Hablando se saben las cosas, callando se ignoran.
Herrero que no ve, de una aguja saca tres.
El que bien reparte, se lleva la mejor parte.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
No hay manjar que no empalague, ni vicio que no enfade.
El arco iris brilla después de la tempestad.
Buenas acciones valen más que buenas razones.
Al mal panadero hasta la harina le sale negra.
Cuida los centavos, que los pesos se cuidan solos.
Tal vendrá que tal te quiera.
Con el callar, vencerás.
Quien no puede tener la pulpa, se contenta con el hueso.
Hay que leerle la cartilla.
El que aconseja, no paga.
Peces grandes no viven en charcos pequeños.
La abadesa más segura, la de edad madura.
En llegando la Ascensión, ni merluza ni salmón.
A bloque, la casa en roque.
Huí de la ceniza y caí en las brasas.
El que mucho abarca, poco aprieta o se le cansan los brazos.
A misa temprano nunca va el amo.
Si te cansas de un amigo, préstale dinero.
Año bisiesto, echan en ganados el resto.
Higos y nueces no se comen juntos todas las veces.
Todo laberinto tiene una salida.
El que de veras quiere dar, no ofrece.
Cuando vayas a mear se te advierte de antemano, si te quieres conservar gordo, fuerte, robusto y sano, no le metas a una puta lo que llevas en la mano.
De ninguno has de decir lo que de ti no quieras decir.
La hambre no tiene aguante.
Fuiste doncella y viniste parida.
La piedra regalada por un amigo es una manzana
La sotana no hace al cura, ni el afeite la hermosura.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
De padres asientos, hijos taburetes.
Si el ocio te causa tedio, el trabajo es buen remedio.
El comer y el besar, todo es hasta empezar.
A dinero en calderilla, poca y mala musiquilla.
Jabón y buenas manos sacan limpios paños.
El hombre puede hacer mucho, pero la belleza más
Maldición de puta vieja no va al cielo.