Mal se honra hombre con lo ajeno.
Olla remecida u olla bien cocida.
Aún no ensillamos y ya cabalgamos.
Fruta verde, ni buen sabor tiene.
Cuando suga la abeja, se vuelve cera y miel; cuando la araña, veneno y hielo.
Preferir ser jade en añicos antes que una teja entera.
El que bien reparte, se lleva la mejor parte.
Por un mal chiste, un buen amigo perdiste.
Herrero que no ve, de una aguja saca tres.
A presurosa demanda, espaciosa respuesta.
Entran como arrimaos y quieren salir como dueños.
Entre menos burros, más choclo.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
El arco iris brilla después de la tempestad.
Cuida los centavos, que los pesos se cuidan solos.
Hablando se saben las cosas, callando se ignoran.
Hay que leerle la cartilla.
No hay manjar que no empalague, ni vicio que no enfade.
La abadesa más segura, la de edad madura.
Buenas acciones valen más que buenas razones.
Al mal panadero hasta la harina le sale negra.
Año bisiesto, echan en ganados el resto.
Quien no puede tener la pulpa, se contenta con el hueso.
Peces grandes no viven en charcos pequeños.
El que aconseja, no paga.
A misa temprano nunca va el amo.
Tal vendrá que tal te quiera.
Con el callar, vencerás.
Higos y nueces no se comen juntos todas las veces.
En llegando la Ascensión, ni merluza ni salmón.
El que mucho abarca, poco aprieta o se le cansan los brazos.
Cuando vayas a mear se te advierte de antemano, si te quieres conservar gordo, fuerte, robusto y sano, no le metas a una puta lo que llevas en la mano.
Todo laberinto tiene una salida.
El que de veras quiere dar, no ofrece.
A bloque, la casa en roque.
La sotana no hace al cura, ni el afeite la hermosura.
Jabón y buenas manos sacan limpios paños.
De ninguno has de decir lo que de ti no quieras decir.
Si te cansas de un amigo, préstale dinero.
Huí de la ceniza y caí en las brasas.
La hambre no tiene aguante.
A dinero en calderilla, poca y mala musiquilla.
Fuiste doncella y viniste parida.
La piedra regalada por un amigo es una manzana
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
El hombre puede hacer mucho, pero la belleza más
Quien hace la cuenta sin el huesped, la hace dos veces.
De padres asientos, hijos taburetes.
Si el ocio te causa tedio, el trabajo es buen remedio.
Inclinar la balanza.