Tal vez mis hijos vivirán en casas de piedra y ciudades amuralladas - Yo no
Al alcalde y a la doncella, no les diga nadie: "Si yo quisiera.".
Para sabio Salomón.
Hacérsele a uno algo cuesta arriba.
Uno come la fruta aceda y otro tiene la dentera.
El viejo que se cura, cien años dura.
Si tu mano se cubre de grasa apóyala sobre tus mejores amigos
Dinero, ¿a dónde vas?, a donde hay más.
Quien echa agua en la garrafa de golpe, más derrama que en ella coge.
Hablando la gente se entiende.
El que no tiene hijos los mata a palos.
Si el caballo no sube, el burro mucho menos.
Casa que al amanecer no está abierta, es colmena muerta.
Quien tiene pies, de cuando en cuando da traspies.
El árbol que no da frutos, da leña.
A quien a buen culo se arrima, buenas hostias le propinan.
Un yerro, padre es de ciento.
A Dios, nada se le oculta.
Es mucha la totuma para tan poca agua
Estreno de traje fino, preciso chorreón de vino.
Lengua malvada corta más que espada.
Que bien va la Virgen y los cucuruchos bien clavados.
Arroz pasado, arroz tirado.
La necesidad hace parir hijos machos.
No hay sábado sin sol, ni mocita sin amor, ni viejo sin dolor.
A falta de hechiceros lo quieren ser los gallegos.
De lo que te sobre da tu parte al pobre.
Para que la cruz vaya a mi casa, que vaya a la ajena.
Consejos ciertos, los que a los vivos dan los muertos.
Putas y frailes andan a pares.
Más vale el humo de mi casa que el fuego de la ajena.
A puerta cerrada el diablo se vuelve.
En la copa de San Elmo quiere atrapar pulpos de mar
El viajero que sed siente, se agacha y besa la fuente.
Amor, tos y fuego, descúbrense luego.
Más chuletas y menos servilletas.
Madre, casarme quiero, que ya llegó el candelero.
¿Me guardas un secreto, amigo?; mejor me lo guardas si no te lo digo.
Hecha la ley, hecha la trampa.
Una sola vez no es costumbre.
Mal puede cumplir el pobre con la palabra dada.
El que la hace riendo, la paga llorando.
Hay más tiempo que vida.
El amigo de todos es fiel a ninguno.
La vida da muchas vueltas.
Mulas y putas siempre piensan unas.
Zúñeme esta oreja; mal está diciendo de mí alguna puta vieja.
De señora a señora, empanadas y no ollas.
Los ojos se fían de ellos mismos, las orejas de los demás.
El que tiene buenos padrinos, no se cae dentro de la pila.