Ajo hervido, ajo perdido.
Idas sin vuelta, el hombre a la horca, el pan de pastores y los potros a la feria.
Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.
La constancia decisiva, vence al fin la suerte esquiva.
La puta de Toro y la trucha del Duero.
Piensa el avariento que gana por uno y gasta por ciento.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
Las tareas de un elefante nunca son demasiado pesadas para él.
Algo tendrá el queso, pa' venderlo al peso.
Zorras y alcahuetas, todas son tretas.
Aguja que doble, para sastre pobre.
De persona palabrera, nunca te creas.
Inteligencia y belleza: gran rareza.
Yo te castigaría, si no estuviese lleno de ira.
Ante un examen tipo test (A,B,C,D);la Charly es la C.
El que paga manda y el que no se aguanta.
El enano ve gigantes por todas partes.
Corte, puta y puerto, hacen al hombre experto.
Canta el grillo, canta la rana, lo que no se haga hoy, se hará mañana.
Entendimiento agudo pero sin grandeza lo pincha todo y nada mueve.
Al demonio y a la mujer nunca les falta quehacer.
El indio no mata, lo que mata es la flecha.
Piedra que rueda no hace montón.
Una golondrina no hace verano.
Todos son buenos, más mi capa no parece.
Cambiarás de mesón, pero no de ladrón.
El cura, cuando muere un rico, mata un buen cochino.
A enfermo, niño o anciano, hay que tenderles la mano.
Profesor que usa estaca, malos alumnos saca.
Al comer, comamos, y al pagar, a ti suspiramos.
Cada loco con su tema y cada cuerdo con su apotema.
En queriéndome Dios aunque no me quieran los santos.
Guarda pan para Mayo y leña para Abril, que no sabes el tiempo que ha de venir.
Como vives, juzgas.
Vale más un fiero león delante de uno que un perro traidor detrás.
Para que te miren bien, nunca mires con desdén.
Quien no sabe, no vale nada.
Al mal paso, darle prisa.
Un maravedí sobre otro llegan a comprar potro.
A quien dios no le dio hijos el diablo le dio sobrinos
Más puede Dios que el diablo.
Jabón e hilo negro, todo es para la ropa.
El trato engendra el cariño.
No hay quien escupa al cielo que a la cara no le caiga.
Los ojos se abalanzan, los pies se cansan, las manos no alcanzan.
Guarniciones y crin dan venta al rocín.
Una persona supero proteccionista tien infortunios (tener cuidado excedente invita desgracias).
La que no pone seso en la olla, no lo tiene en la toca.
Estoy hasta las manos.
Un zapatero, un sastre y un barbero, tres personas distintas y ninguno es verdadero.