Ni por rico te realces, ni por pobre te rebajes.
Del agenciosos se hace el caudaloso.
Jodido trato es comprar a cinco y vender a cuatro.
La gala del estudiante, en cuello y guante.
A la fuerza, no hay razón que la venza.
Del pollo en enero, hasta las plumas valen dinero.
De esta vida sacarás lo que disfrutes nada más.
Buena es la costumbre en el bien.
Dibujar pasteles para matar el hambre.
Ocasión perdida, para siempre ida.
Después de la victoria, aprieta el casco.
Ni bebas sin ver, ni firmes sin leer.
Gran deudo tiene corazones que bien se quieren.
Daño es ser engañado una vez, dos, necedad es.
Comer, besar y rascar, es solamente empezar.
Si el/ella puede hacerlo, significa que yo puedo hacerlo mejor!
Afortunado en el juego, desafortunado en amores.
Exagerar y mentir, por un mismo camino suelen ir.
Nada puede dar quien nada tiene.
El empezar es el comienzo del acabar.
Madre, ¿qué cosa es casar?. Hija: hilar, parir y llorar.
Pescador que pesca un pez, pescador es.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
Con mis maestros he aprendido mucho; con mis colegas, más; con mis alumnos todavía más.
El que no arriesga un huevo no saca un pollo.
En este mundo estupendo, todo es dando y recibiendo.
Reino dividido, reino perdido.
Año de espigas, anuncio de buenas migas.
Can que mucho lame, saca sangre.
Vale más rodear que mal andar.
Gran pena debe ser, tener hambre y ver comer.
¡Se nos creció el enano!
Muchachada que quiere ser casada, difícil es ser gardada.
Ocasion perdida, no vuelve más en la vida.
Todos los que se rindan se salvarán; quienquiera que no se rinda, sino que se oponga con lucha y discordia, será aniquilado
Hija que casas, casa que abrasa.
El que no engorda comiendo, no engorda lamiendo.
Nacer de pie.
El que no arriesga, no pasa el río.
Que mis enemigos sean fuertes y bravos, para que yo no sienta remordimiento al derrotarlos.
De dos males, elige el menor.
Bestia buena, se vende sin ir a la feria.
Haz favores y te los pagarán a coces.
Come para vivir, pero no vivas para comer.
Avanza, avanza; que la juventud no se cansa!
Quien en la plaza a labrar se mete, muchos adiestradores tiene.
Me enseña a ser bueno el que me hace un bien.
Ea, que hago barato: ¡lo que vale tres, lo doy por cuatro!.
Donde fuerzas no bastan, baste la maña.
Adivina quien te ha dado; tu enemigo se ha acercado.