Cierra la puerta del establo antes que te roben la vaca.
El que perdona un engaño, merece ir a un rebaño.
Duerme más que un gato con anemia.
Riese el diablo cuando el hambriento da al harto.
¡Largue el gallo que es de las ánimas!.
Caérsele a uno los palos del sombrajo.
El que la sigue la consigue.
Palabras buenas abrirán puertas de hierro.
A quien tengas que dar de cenar, no te importe darle de merendar.
La oportunidad es calva, y hay que agarrarla por los cabellos.
De lo que se come se cría.
Con dificultad se guarda lo que a muchos agrada.
El hombre acucioso y fuerte. no confía Solo en la suerte.
Campo bien regado, campo preñado.
Dar a luz rejuvenece, criar es lo que envejece.
Los caballos como las mujeres en manos de "tarugos" se echan a perder.
Siembra temprano, poda tardío y recogerás grano y vino.
Con esfuerzo y esperanza todo se alcanza.
Gasta más el pobre en hilo, que el rico en tela.
Alegría, albarderos que bálago se arde.
Ni siquiera un dios puede cambiar en derrota la victoria de quien se ha vencido a sí mismo.
El pez que busca el anzuelo busca su duelo.
El que no sepa guardar un centavo, nunca tendrá muchos.
Beneficio recibido, del hombre libre hace cautivo.
Antes me muero que prestar dinero.
No temas a la competencia, teme a tu propia incompetencia.
Quien tiene dos y gasta tres, ladrón es.
No hay gallina gorda por poco dinero.
Antes se coge al mentiroso, que al cojo.
En la cancha se ven los gallos.
Al buen amanecer no te lo dejes perder.
El que come con navaja, come más que trabaja.
Llevar agua al mar.
Más ablanda el dinero que palabras de caballero.
El burro cayendo y el amo perdiendo, los dos se van entendiendo.
Palabras sin obras, barato se venden.
En la tierra de los ciegos, se disputaban la corona un bizco y un tuerto.
Los estudiantes de Zen, deben aprender a perder el tiempo conscientemente.
A mal dar, apretar el culo contra el sitial.
Estar como un gallo en paté.
Saber mucho y decir tonterías, lo vemos todos los días.
Atender y entender para aprender.
Sembrar poco y mucho recoger, no puede ser.
Más corre un galgo que un mastín, pero si el camino es largo, más corre el mastín que el galgo.
Conquistada la madre, segura está la hija.
Más vale ensalada que hambre.
Quien más tiene, menos suelta.
Quedarse como el gallo de Morón, sin plumas y cacareando.
Roba tú por allá, que yo robaré por acá.
Madre y teja, no pierde por vieja.