Si la habilidad podría ser ganada mirando, perros serian carniceros.
Buenas cartas a veces pierden.
El que pone al juego sus dineros no ha de hacer cuenta de ellos.
Ser pobre y rico en un día, milagro es de santa Lotería.
Vomitar las tripas y quedar de perlas.
Engordar para morir es mal vivir.
Hacer de tripas corazón.
Quien sabe esperar, sabe lograr.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
Sacar los trapos al sol.
Hacer algo muy en los cinco casos.
Sacar las castañas del fuego.
Donde lo hay, se gasta.
La victoria pertenece a aquel que espera media hora más que su oponente.
Cuando te vendan compra, y cuando te compren vende.
Hacerle a uno la pascua.
El destino baraja, nosotros jugamos.
Para lograr fruto bueno, hay que abonar el terreno.
El creído majadero, pierde más que el consejero.
Cuando los de Anaya perdieron la mula, para unos desgracia para otros fortuna.
Prueba tu habilidad primero en dorado y después en oro.
Ya que aprendiste a cobrar, aprende también a trabajar.
Las palabras son las palabras, pero es el dinero el que adquiere tierras.
Mire usted qué dicha, perder el asno y hallar la cincha.
Al pagar dinero, pesar y duelo.
Desvélate por saber y trabaja por tener.
Más vale perder un minuto en la vida que la vida en un minuto.
San Julián, guarda vino y guarda pan.
Para gallo sin traba, todo terreno es cancha.
Si el corazón fuera de acero, no le vencería el dinero.
El que a pueblo ajeno va a pretender, o va a dar perro, o a que se lo den.
Jugar limpio, bueno para la conciencia y malo para el bolsillo.
A este le dicen Zapata... si no la gana la empata.
En viniendo el perdigón pierde la trucha sazón.
Ganado suelto bien retoza.
El que se pega al televisor, pierde fuerzas y color.
La ocasión asirla por el guedejón.
Es virtud el trabajar, como también el guardar.
Para acertar mejor, echarlo a lo peor.
Todo lo que no se da, se pierde.
Llenarle la cuenca a alguien.
Aprende a escuchar y sonríe al hablar si quieres agradar.
Guarismo eres y no más; según donde te pongan, así valdrás.
Con dinero, aunque borrico, ¡qué buena persona el chico!.
Moneda ahorrada, moneda pagada.
Quien dice adiós, sin marcharse, ganas tiene de quedarse.
Hacérsele a uno el campo orégano.
A quien hubieras vencido no lo tengas por amigo.
Lo mejor de los dados es no jugarlos.
El que da primero da dos veces.