El demonio y las mujeres siempre se entretienen.
El que se fue a Tocopilla perdío su silla
Entre pillos anda el juego.
Ocioso y lagarto, no mueren de infarto.
En mala casa, mal amo y mala masa.
Los cachos como los dientes duelen al salir, después se come con ellos.
Amor de gato se ve por el tejado.
Pedro se casó en mi pueblo, cojo, manco y jorobado; cómo seria la novia si fue engañado.
Mal se conforma con el viejo la moza.
Ora en juego, ora en saña, siempre el gato mal araña.
No hay que pedirle peras al olmo.
Al lobo hay que matarlo en su propia madriguera.
Hay que comer para vivir, no vivir para comer.
Al hambre de siete días, no hay pan duro.
Come, duerme y engorda, y si te llamaren, hazte la sorda.
La viuda que se arrebola, por mi fe que no duerme sola.
Hasta que no hay colmillos, no hay niño.
Más vale poco que nada.
Como el perro del hortelano, ni come ni deja comer.
Labrador lunero, pierde el fruto y pierde el tiempo.
Más perdido que un moco en una oreja.
Nadie come mejor que el que se procura la comida con sus propias manos
Artero, artero, más non buen caballero.
Mujer casada que trabaja, trabaja fuera y trabaja en casa.
Arca abierta al ladrón espera.
Que Dios bendiga lo que caiga en la barriga.
Gran bien es castidad, ¿pero dónde está?.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
Cazador, mentidor.
Con los curas a oscuras nunca te quedes, que aunque llevan refajos no son mujeres.
Al que entre la miel anda, algo se le pega.
Todo tiene fin, hasta los higos del confín.
A todo porco lle chega o seu san martiño.
Se necesitan dos para empezar una pelea.
Pon tu culo en concejo; uno te dirá que es blanco, otro que es bermejo.
Dulce y vino, borracho fino.
Donde no hay harina todo es mohína.
Aquellos son ricos, que tienen amigos.
Quien come aprisa, come mal.
Herrero que no ve, de una aguja saca tres.
Pa' chulo yo y pa' puta mi mujer.
Hasta en los mocos hay diferencia: unos se tiran al suelo y otros se guardan en pañuelos de seda.
Yo no sé hacer empanadas, pero sé donde las hacen buenas.
Si sale con barbas, San Antón y si no, la Purísima Concepción.
Madeja enredada: quien te madejó, ¿por qué no te devanó?.
A la mujer mala, poco aprovecha guardarla.
Trata con escama y tino a los que no beben vino.
Un tigre no pierde el sueño por la opinión de las ovejas.
A buey viejo, pasto tierno.
Aire colado, a muchos ha matado.