Carne de junto al hueso, dame de eso.
No es bueno huir en zancos.
Cuando las dos partes arguyen muchas razones, el prudente cede primero.
La fortuna es de vidrio y se quiebra con cualquier golpecillo.
Fortuna te de Dios, que el saber poco te basta.
Por mucho que la paz cueste, nunca es cara.
En lugar ventoso, tiempo sin reposo.
Lo que no está firmado, no está amarrado.
El que pega primero pega dos veces.
La diligencia nunca se quejo de la fortuna.
La frugalidad es una fortuna por sí misma.
Quien quita lo que da, al infierno va.
Vela que arde por las dos puntas, poco dura.
No dar pie con bola.
La ocasión asirla por el guedejón.
Es mejor dar un centavo que prestar un peso.
Por pedir, nada se pierde.
Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.
Quien de los suyos se aleja, Dios le deja.
A la gallina apriétale el puño y apretarte va el culo.
Quien a heredar aspira, larga soga estira.
Amor y guerra tienen batallas y sorpresas.
El hombre propone y Dios dispone.
Donde la puerta te abren, honra te hacen.
El hombre pone y la mujer dispone.
Bien vengáis, con tal que algo traigáis; y mal, si algo os queréis llevar.
Chica aldea, ni pan duro ni mujer fea.
A gran cabeza, gran talento, si es que lo tiene dentro.
De ésta me saque Dios, que en otra no me meteré yo.
A quien buenos cojones tiene, lo mismo le da por lo que va como por lo que viene.
El corazón en Dios y la mano donde se pueda.
Fiar del mozo y esperar del viejo, no te lo aconsejo.
Al que obra bien, bien le va.
Enemigos grandes: vergüenza y hambres.
Mejor es una medida que el Dios te conceda, que cinco mil logradas sin legalidad.
Lo que cada uno vale, a la cara le sale.
De fuera vendrá quien de casa me echará.
Gentes hay de mucho tono, que producen Solo abono.
El viento solo es bueno para hacer funcionar los barcos y los molinos
Ayer entró rogando y hoy entra mandando.
Dios nos da las manos pero no construye los puentes
Con rabia el perro, muerde a su dueño.
Dichas y quebrantos nos vienen de lo alto.
A la bestia cargada el sobornal la mata.
Lo que viene deprisa, pronto se va.
A bien te salgan, hija, estos arremangos.
Casa ordenada, casa salvada.
El casado casa quiere.
Del ahorro viene el logro.
Tiene que ser muy duro el invierno cuando un lobo muerde a otro.