Paga lo que debes, sanarás del mal que tienes.
El hombre es fuego, la mujer estopa, viene el diablo y sopla.
En el buen tiempo, amistades ciento; mudada la fortuna, ni una.
Zurra que te zurra y así andará la burra.
No mira Dios el don, sino la mano y la ocasión.
A lo hecho, pecho.
La bondad vence la maldad como el agua al fuego
Entre marido y mujer, solo paz hay que poner.
La cruz de más excelencia es la cruz de la paciencia.
Paga lo que debes; que lo que yo te debo, cuenta es que tenemos.
Lluvia y sol, bautizo de zorro.
Joda más, joda menos, pero no joda tan parejo.
El bien que se venga a pesar de Menga, y si se viene el mal, sea para la manceba del abad.
Hasta el rabo, todo es toro.
Afanar y no medrar es para desesperar.
No hay hermosura sin gordura.
Mas vale tierra en cuerpo que cuerpo en tierra.
La ansiada numisma, no se hace ella misma.
Todos los que se rindan se salvarán; quienquiera que no se rinda, sino que se oponga con lucha y discordia, será aniquilado
Hay que poner tierra de por medio.
A la de tres va la vencida.
Dios nos libre de sufrir, todo lo que le cuerpo puede soportar.
Carga la nao trasera si quieres que ande a la vela.
Quien no hace nada cuando puede, tampoco lo hace cuando quiere.
Ni al caballo corredor, ni al hombre rifador dura mucho el honor.
Por la hebra y por el hilo, se sava el ovillo.
Maña y saber, para todo es menester.
Hay gente que le das la mano y te agarra el pie.
Quiebra la soga siempre por lo más delgado.
Ir a derecha o izquierda es facil, ganar o ser vencido es facil también, pero no ganar ni ser vencido es muy difícil.
Perro, caballo y mujer, tener bueno o no tener.
Obra acabada venta aguarda.
Solo nadando contra corriente es posible alcanzar la fuente.
Cuando soplan vientos de cambio, algunos constryen muros, otros molinos.
No hagas leña del árbol débil, haz palillos.
Para muestra basta un botón.
Mucho vuelo el viento, pero más el pensamiento.
Algo bueno trae la adversidad consigo; que ahuyenta a los falsos amigos.
Abrazo flojo, amor poco; abrazo apretado, ese sí que es abrazo.
Prefiero burro que me cargue y no caballo que me tumbe.
Ni cuatro caballos galopando pueden recuperar la palabra empeñada.
Madre, casadme, aunque sea con un fraile.
La amabilidad es arma más noble para conquistar.
Nunca viene una desgracia sola.
A falta de manos, buenos son los pies.
Mil amigos son demasiadamente poco; un enemigo es demasiadamente mucho.
La ayuda del niño es poca, pero la que no la aprovecha es tonta
La virtud desaparece apenas se desea que aparezca
Te doy un dedo y me quieres coger el brazo.
Pariente que no me luzca, un rayo que lo desmenuzca.