Un vasillo de vino, al segundo le abre camino.
Armas y dineros quieren buen dueño.
Caballo que llene las piernas, gallo que llene las manos, y mujer que llene los brazos.
El movimiento se demuestra andando.
Destruye al león cuando solo es un cachorro.
El que mucho fía, se queda con la bolsa vacía.
Cuando canta el cuco, una hora llueve y otra hace enjuto.
El mirón, ¡chitón!.
Unos llevan la fama y otros cardan la lana.
Nadie puede huir de lo que le ha de venir.
Delante hago acato y por detrás al rey mato.
Pies, ¿para qué os quiero?.
Hacer pinitos.
Para vos me peo y para otro me afeito.
Todo mi gozo en un pozo.
Más es la bulla que la cabuya (cuerda).
Idas sin vuelta, el hombre a la horca, el pan de pastores y los potros a la feria.
Obremos a no ver, dineros a perder.
El deseo hace hermoso lo feo.
Juez airado, injusto el fallo.
Dios acude siempre.
Del agua mansa no fíes nada.
Toda demasía enfada y hastía.
El que siembra odio, cosecha tempestades.
El hombre que ama la violencia morirá violentamente
Hay gustos que merecen palos.
Daría yo un ojo, porque a mi enemigo sacasen uno.
Cada iglesia tiene su fiesta, y cada ermita su fiestecita.
Dineros en manga, tanto vino como agua.
Y el que es panzón ni aunque lo fajen.
Agarra al toro por los cuernos, al hombre por la palabra.
Manda, manda, Pedro y anda.
Dame pega sin mancha, darte he moza sin tacha.
La gota de sangre mala, dura hasta la séptima generación
Cada uno se rasca donde le pica.
Buena fama merece quien por su patria muere.
Más enredado que un kilo de estopa.
No hay cosa más rica, que rascar donde pica.
Cada ollero alaba su puchero.
Contra las palabras llenas de ira nada mejor que una boca bien cerrada.
Cochino que tuerce la cola, no pone huevos.
La tos seca es de la muerte trompeta.
Paciencia ofendida sale de madre enseguida.
Roma, acuerdos y locos doma.
A ponerse las alpargatas que lo que viene es joropo.
Quien hace, aplace.
Al comer, al tajadero, al cargar, al cabestrero.
Un duro y un vaso de buen vino son los mejores amigos, y en caso de mucho apuro, si no tienes el vaso, ten el duro.
La muerte tiene las piernas frías.
El cariño alimenta tanto como el odio consume