Después de la liebre ida, palos a la cama.
Ni comas crudo ni andes a pie desnudo.
El que de la culebra está mordido, de la sombra se espanta.
A buen hambre, no hace falta condimento.
La zorra solo una vez en el lazo se toma.
A chico mal, gran trapo.
El que más bosques busca, más lobos encuentra.
Cerrado a cal y canto.
El zorro que come gallinas cuando ve el gallinero suspira.
Lo que sea de la mar, todo es azar.
Entre casados, valor, que ya aguantarse es amor.
Cuatro ojos ven más que dos.
El que quiera peces que se moje el culo.
Suegra, ni de caramelo.
A chica cama, échate en medio.
Adonde hay más. Adonde no está su dueño, allí está su duelo.
Ve delante cuando huyeres.
El perro viejo cuando ladra da consejo.
Aquí hay mucho cacique y poco indio.
La necesidad tiene cara de hereje.
Eso es regar fuera del tiesto.
Caballo corredor, pronto se cansa.
Cerco de luna, agua segura.
Amor breve, suspiros largos
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡qué de tiñosos habría!.
Pastelero a tus pasteles.
Cada cual mire por su cuchar.
Aprovecha el tiempo, que vale cielo.
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
Laguna que no tiene desagüe, tiene resumidero.
Aunque te chille el cochino, no le aflojes el mecate.
El que se ajunta con perro a ladrar aprede.
El enamorado, ve en la verruga de su novia un lunar encarnado.
Al buen amar, nunca le falta que dar.
El que tenga perro que lo ate, y si no que lo mate.
De lo hermoso, hermoso es el otoño.
A la feria se va por todo; pero por narices no.
Hacer castillos en el aire.
A gran cabeza, gran talento, si es que lo tiene dentro.
A quien dan no escoge y eran cuchilladas.
Bebe el agua de tu fuente clara, y no busques la encenagada.
A quien mucho tiene, más le viene.
Arca abierta al ladrón espera.
De abundancia del corazón, habla la lengua.
A la moza, con el mozo, y al mozo con el bozo.
Bonito era el diablo cuando niño.
Quien no es para más, de hambre en su tierra perecerá.
Reniego del amigo, que se come solo lo suyo y lo mío conmigo.
Moza hermosa, con dinero; yo, forastero, ¿y a mí me la dan?. Trapalán, trapalán.
Adorar al sol que nace, todo el mundo lo hace; al sol que muere, nadie lo quiere.