Andarse por las ramas.
A barba, ni tapia, ni zarza.
Cuando agua venga antes que viento, prepara el aparejo a tiempo.
A confesión de parte relevo de prueba.
Al hombre valiente, espada corta.
Cobra buena fama y échate a dormir.
Tres cosas hay que matan al hombre: putas, juegos y medias noches.
Gran corsario es el tiempo, siempre llevando, siempre trayendo.
Buenas palabras me dice, y a la espalda me maldice.
El demonio no duerme.
Obra a destajo, no vale un ajo.
Después de un gustazo, un trancazo.
Pasará, sea lo que sea.
Sopas en sartén, son de puerca y saben bien.
Jugando, jugando, se dicen agrias verdades de cuando en cuando.
Indio comido indio ido.
Cualquiera puede caer por descuido en el heroísmo
Puede usar quien tenga en gana, su culo de palangana.
El alma cruelmente herida, perdona pero no olvida.
El pan con hartura y el vino con mesura.
Si a viejo quieres llegar, las cargas has de soltar.
Al que por su gusto muere, la muerte le sabe a gloria.
Cuando el río suena es porque piedras trae
A lo que no puedas, no te atrevas.
El arado rabudo, el arador, barbudo.
Un mendigo se compadece de otro que está parado enfrente de una puerta
Más peligroso que una puñalada al hígado.
Más cagado que palo de gallinero.
Mujer refranes, o coja o puñetera.
Labrador, trabaja y suda que Dios te ayuda.
El que tiene sed, busca agua.
No te arrugues cuero viejo que te quiero pa tambor No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
Más dura será la caída.
Lo mismo dijo un fraile y se la clavaron en el aire.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡cuánta pez se gastaría!.
Chico hoyo hace el que se muere apenas nace.
Vivir es morir lentamente.
Está permitido, en tiempo de peligro, andar con el diablo hasta haber atravesaado el puente.
Casa empeñada, pobre y desamparada.
Vamos arando dijo la mosca sentada arriba de los cachos del buey.
Amores, dolores y dineros, no pueden estar secretos.
El que busca, encuentra.
Es lícito responder a la fuerza con la fuerza
Ajo y vino puro, y luego verás quien es cada uno.
El pan comido, hace al que lo da amigo.
Dios, si da nieve, también da lana.
Esa negrita chiflada, no paga desbraguetada.
Baila más que un trompo.
Cuando los solteros se divierten en el cielo, truena.
El amor y la nariz enrojecida no pueden ocultarse.