El hambre es una fea bestia
Si entre burros te conocen, rebuzna y de cuando en cuando tira coces.
Caridad con trompeta, no me peta.
Amigo sin dinero, eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.
A ese andar, llévalos mi baca.
La fortuna mal ganada, no luce ni dura nada.
Miel sobre hojuelas. (para indicar que algo es muy bueno)
Lo que fuere sonará.
Dale que le das; que importunando mucho, algo sacarás.
Favorece al afligido, y serás favorecido.
El amor de la mujer, en la ropa del marido se echa a ver.
Contra los males de amor, cucharadas del olvido, con fomentos de otro amor; pero.
La suerte de la fea, la bella la desea.
Hay ojos que de legañas se enamoran.
A la tercera va la vencida y a la cuarta la jodida.
Ijurra, ¡no hay que apurar la burra!.
Confiesa y restituye, que la vida se te huye.
El hombre propone, Dios dispone y el diablo descompone.
Aprovechar bien la lumbre, es buena costumbre.
Dar gusto da gusto.
Bueno es pan duro, cuando es seguro.
La lluvia viene después de los bosques.
Sirva de algo mientras se muere.
Amor, con amor se cura.
La verguenza, cuando sale ya no entra.
Ayunar, o comer truchas.
Me lo contó un pajarito
De la vista nace el amor.
Febrerillo corto con sus días 28, si tuviera más cuatro, no quedaba ni perro ni gato.
Romperse el brial, más vale bien que mal.
Más vale pálido una vez que cientas colorado.
El que con muchachos se acuesta, amanece hecho fiesta.
La suerte es loca y a cualquiera le toca.
Mostacho gacho, señal de borracho.
Buena vida, padre y madre olvida.
Amigo, no de mí, sino de lo mío, lléveselo el río.
La flor de loto asoma inmaculada del fango.
Jumento es un gran suplefaltas: si no hay caballo, él trota; si no hay buey, él ara.
Variante: En Febrero, pon obrero, mejor a finales que a primeros.
En la mucha necesidad dice el amigo la verdad.
A fuer de Aragón, a buen servicio mal galardón.
El cobarde vive, el valiente muere.
En cielo despejado puede desatarse de repente una tempestad.
Nunca falta un roto para un descosido.
Manda y haz, buen ejemplo darás.
El que da porque le den, engañado debe ser.
Juegos y risas, esas son mis misas; comidas y cenas son mis novenas.
A confesión de parte relevo de prueba.
A barba, ni tapia, ni zarza.
El pan con ojos, el queso sin ojos, y el vino que salte a los ojos.