Más trazas inventa en cinco minutos una mujer, que el Diablo en un mes.
Dios aprieta pero no ahoga.
Llanero no bebe caldo ni pregunta por camino.
Cazador absoluto, buenas piernas y pocos cartuchos.
El sol brilla para todos.
Pase mayo, y pase pardo.
La corneta, lo mismo toca a diana que retreta.
Cava, cava y encontrarás agua.
La casa, la mujer la hace o deshace.
Cuando la borrica quiere correr, ni el borrico la puede detener.
Armas y dineros buenas manos quieren.
Al último siempre le muerde el perro.
Santo que mea, maldito sea.
Por los cuernos se agarra el toro.
Dura el nombre más que el hombre.
Cuando comieres pan caliente, no bebas de la fuente.
Más pija que el Don Bosco.
Debajo de una manta, ni la fea te espanta.
Con quien es cara de dos haces, ni guerras ni paces.
Aramos, dijo la mosca al buey.
Cuando el viejo no puede beber, la fosa le pueden hacer.
Tras cornudo, apaleado, y mándale bailar.
Las mujeres son como las gaseosas, unas caseras y otras revoltosas.
Juntos en las duras y en las maduras.
Amor forastero, amor pasajero.
Hablar bajo y obrar alto.
Zaragoza la harta, Valencia la bella, Barcelona la rica, Huesca la amena.
Al aprendiz sin pelo, jodelo.
Mucho ofrecer y poco dar, xuntos suelen andar.
Jugar la vida al tablero.
A la mujer y a la viña, el hombre la hace garrida.
Amigo, te guardaré un higo pero como no te vi, me lo comí.
La avaricia rompe el saco.
Agua del cielo no quita riego.
Por mi dinero entro y salgo, luzco y valgo.
Un clavo saca a otro clavo.
Boca de verdades, temida en todas partes.
Una buena capa todo lo tapa.
A gran subida, gran caída.
Daño merecido, no agravia.
Del amo y del mulo cuanto más lejos más seguros.
De mala sangre, malas morcillas.
Bromas y chascarrillos para los amiguillos.
Antes huir que morir.
La mujer en la cocina es una mina.
Bailar con la más fea.
A fuer de Toledo, que pierde la dama y paga el caballero.
Amor sin celos, no lo dan los cielos.
De la abeja y de la vaca, en Abril muere la flaca.
Bueno es pan, y mejor, con algo que agregar.